El rabino Moshe Hillel Hirsch, uno de los principales líderes haredíes lituanos, retiró su oposición al avance de la Ley de Reclutamiento, una decisión que destraba un proceso legislativo frenado por sus objeciones a posibles perjuicios para los estudiantes de las yeshivás.
Hirsch había respaldado inicialmente el proyecto, pero luego se apartó de esa postura cuando asesores legales incorporaron enmiendas que, a su juicio, podían traducirse en sanciones más duras contra los haredíes que evaden el reclutamiento.
De acuerdo con un informe de Channel 12 News, diputados de la facción Degel HaTorah dentro de Judaísmo Unido de la Torá, que actúan bajo la orientación del rabino, buscaron convencerlo de cambiar nuevamente de posición. En esas conversaciones sostuvieron que un fracaso de la ley en esta etapa dejaría a los hombres haredíes fuera del servicio militar expuestos a medidas todavía más severas, entre ellas la pérdida de fondos estatales y eventuales arrestos.
Los legisladores también plantearon que la falta de avances podía generar malestar entre los votantes haredíes y traducirse en una baja participación electoral si la iniciativa no prospera.
Después de oír esos argumentos, Hirsch aceptó retirar su rechazo, aunque supeditó el paso a la aprobación del rabino Dov Lando.
“Vayan con el rabino Lando; si él lo aprueba, yo no me opondré”, declaró.
Dirigentes de los partidos haredíes consideran que hay una alta probabilidad de que Lando autorice el impulso de la propuesta.
En paralelo, el presidente de Degel HaTorah y miembro de la Knéset, Moshe Gafni, mantuvo el domingo una extensa reunión con el primer ministro Benjamin Netanyahu. En ese encuentro, Netanyahu dejó en claro que, si los principales rabinos dan su visto bueno, la coalición llevará el proyecto a votación antes de las elecciones.