Yona Schreiber, de 36 años y residente en el asentamiento de Peduel, en Judea y Samaria, fue imputado por agredir a una monja en Jerusalén en un ataque que la Fiscalía atribuye al odio contra un grupo religioso.
Según la acusación, Schreiber empujó violentamente a la religiosa hasta hacerla caer al suelo el mes pasado frente al Cenáculo, en el Monte Sión. La Fiscalía también pidió que permanezca detenido hasta el final del proceso judicial.
Las imágenes del ataque, ocurrido en abril, muestran al acusado corriendo por detrás hacia la monja y lanzándola al suelo. Después se aleja del lugar, pero regresa y le da una patada mientras la mujer sigue tendida.
Un transeúnte intervino para frenar la agresión y, de acuerdo con la acusación, Schreiber también lo atacó. Por ese episodio, quedó acusado de agredir tanto a la monja como al hombre que intentó auxiliarla.
La religiosa sufrió una herida sangrante en la cabeza y presentó mareos a causa de la agresión, según el escrito judicial.
El cargo de agresión con lesiones corporales contempla una pena de hasta tres años de prisión. Cuando ese delito está motivado por hostilidad hacia un grupo específico, la pena puede duplicarse.