El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) pidió a las autoridades de Estados Unidos reactivar la investigación por la muerte de la periodista palestino-estadounidense Shireen Abu Akleh, fallecida en 2022 mientras cubría para Al Jazeera una operación militar israelí en Judea y Samaria.
La organización dirigió una carta al Departamento de Justicia, que supervisa al Buró Federal de Investigaciones (FBI), y al director de la agencia, Kash Patel, para exigir “información pública sobre los avances” del caso.
En esa comunicación, el CPJ sostiene que, aunque el FBI abrió una investigación sobre la muerte de la reportera en noviembre de 2022, hasta ahora no se han conocido resultados concretos. “Aunque, según se informa, el FBI abrió una investigación sobre su muerte en noviembre de 2022, no ha logrado ningún avance demostrable”, señala la carta.
El comité añade que “no tiene constancia de que se hayan realizado entrevistas formales a testigos, a pesar de la disposición de varios de ellos a cooperar”.
La misiva también cuestiona la actuación de Washington en este caso. “Esta preocupante falta de avances concretos —cuatro años después de la muerte de Abu Akleh— representa un profundo fracaso del Gobierno de Estados Unidos a la hora de responder con prontitud e imparcialidad a la muerte de una de sus ciudadanas a manos de un ejército extranjero”, afirma la carta.
Abu Akleh tenía 51 años y llevaba casco y chaleco con la palabra “Prensa” cuando murió el 11 de mayo de 2022 en el llamado “campo de refugiados” de Jenin, donde informaba sobre enfrentamientos entre tropas israelíes y hombres armados palestinos.
Tras el ataque, las Fuerzas de Defensa de Israel atribuyeron en un primer momento la muerte a combatientes palestinos. Más tarde, sin embargo, reconocieron que la periodista también podría haber sido alcanzada por disparos israelíes.
En septiembre de 2022, las FDI concluyeron “con muy alta probabilidad” que un solo soldado abrió fuego contra Abu Akleh después de “identificarla erróneamente”.