Funcionarios de los servicios de inteligencia alemanes expresaron su descontento con la manera en que el Gobierno ha manejado ante la opinión pública la amenaza de ataques respaldados por Teherán en territorio alemán desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán el 28 de febrero, según The New York Times.
El diario, que cita a cinco altos funcionarios alemanes al tanto del asunto, sostiene que responsables de inteligencia y autoridades regionales consideran que el canciller Friedrich Merz y el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, han minimizado el riesgo de ese tipo de acciones al comunicarlo públicamente.
De acuerdo con esas fuentes, en los servicios de inteligencia existe preocupación por que la población no perciba con suficiente seriedad la amenaza de ataques patrocinados por Irán.
Según el informe, el Gobierno alemán sostiene, por su parte, que manifestar demasiada inquietud en público podría convertir el riesgo en una profecía autocumplida.
Tras el estallido de la guerra en Oriente Medio, Merz dijo que Alemania reforzaría la seguridad en torno a lugares de culto judíos e israelíes, aunque afirmó que no había señales de “un aumento del nivel de amenaza a nivel nacional”.
The New York Times añade que los responsables de inteligencia creen que muchos de los posibles objetivos de atacantes respaldados por Irán en Alemania son instituciones judías, aunque también consideran en riesgo a miembros de la diáspora iraní.
Un portavoz de Merz declaró al periódico que los responsables de inteligencia y del Gobierno coinciden en “detectar y actuar contra las amenazas para mantenerlas bajo control”.