La Asociación de Médicos Palestinos declaró hoy una huelga parcial en los hospitales públicos e instituciones médicas de las zonas gobernadas por la Autoridad Palestina en Judea y Samaria, en protesta por el retraso en el pago de salarios al sector público.
La huelga incluye el cierre de centros de salud y clínicas, la atención exclusiva de urgencias en los hospitales públicos —con excepción del tratamiento de pacientes renales, enfermedades de la sangre y casos de maternidad—, y una paralización en los edificios del Ministerio de Sanidad en Ramala y Nablús. El colectivo médico declaró en su comunicado que “considera al Gobierno plenamente responsable del peligroso deterioro que amenaza a los pacientes y a los servicios médicos”.
La crisis salarial se origina en la retención por parte de Israel, durante el último año, de los ingresos fiscales palestinos que debía transferir a la Autoridad Palestina conforme a los Acuerdos de Oslo de los años noventa. Esas sumas ascienden a cientos de millones de shekels mensuales y representan alrededor del 60% de los ingresos de la Autoridad Palestina. El mes pasado, el Ministerio de Finanzas palestino anunció un salario mensual uniforme de 2.000 NIS para todos los empleados públicos, incluidos los altos cargos.