El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó en una entrevista emitida el domingo por 60 Minutes, de CBS, que la guerra seguirá abierta mientras Irán conserve uranio enriquecido, instalaciones nucleares operativas y una red de apoderados armados en la región.
“Creo que logró mucho, pero no ha terminado, porque todavía hay material nuclear, uranio enriquecido que tiene que ser sacado de Irán. Todavía hay instalaciones de enriquecimiento que tienen que ser desmanteladas. Todavía hay apoderados que Irán apoya”, dijo Netanyahu al describir el estado actual de la guerra.
El jefe de gobierno israelí insistió en que el uranio enriquecido debe ser retirado de territorio iraní. Consultado sobre cómo podría concretarse una operación de ese tipo, respondió: “Entras y lo sacas”.
Aunque evitó exponer detalles sobre eventuales acciones militares o sobre una posible coordinación operativa con Estados Unidos, sostuvo que comparte esa línea con el presidente Donald Trump. “El presidente Trump y yo, que si es necesario, podemos volver a enfrentarlos militarmente, si es necesario”, declaró.
Netanyahu sostuvo además que el régimen iraní representa una amenaza singular por su carácter ideológico. “No quieres que un régimen fanático como ese, que odia a Estados Unidos. no quieres que tengan armas nucleares. Eso fue lo que llevó al presidente Trump y a mí a salir y detenerlos”, afirmó.
En la entrevista también se refirió al frente libanés y aseguró que Israel destruyó más del 90% de los 150.000 cohetes y misiles que Hezbolá tenía antes de la guerra, aunque advirtió que todavía conserva miles. “Hezbolá es básicamente un apoderado de Irán. Irán controla el Líbano. No tenemos ninguna disputa con el Líbano”, dijo.
Según Netanyahu, el grupo terrorista preparaba una masacre en Galilea todavía mayor que las atrocidades del 7 de octubre perpetradas por Hamás, por lo que defendió la necesidad de establecer un “cinturón de seguridad” para proteger a la población israelí.
Sobre Irán, describió a la dirigencia de la República Islámica como la más debilitada desde 1979. Mencionó divisiones internas, deterioro económico y pérdida de legitimidad entre los iraníes como señales de fragilidad. Preguntado por la posibilidad de una caída del régimen, respondió: “Creo que no se puede predecir cuándo ocurre eso. ¿Es posible? Sí. ¿Está garantizado? No. Pero puedo decirte que es como una quiebra, ¿sabes? Avanza gradualmente, y luego cae”.
Netanyahu también fue consultado por su responsabilidad en los hechos del 7 de octubre y dijo que todos deben rendir cuentas. “Veamos a todos, y todos cargan con alguna responsabilidad. Sí, desde arriba, desde el primer ministro hacia abajo. Ahora, establezcamos una comisión independiente, y yo propuse una comisión bipartidista, como la que se creó después del 11-S, después de su horrible día”, respondió.
Añadió que ese órgano debería tener amplias facultades para esclarecer lo ocurrido. “Y hagamos que esta comisión bipartidista cite a cualquier testigo, cualquier prueba, cualquier cosa que quiera. Así es como se obtiene la verdad de una manera no política. Esa es mi propuesta, y creo que. seré el primero en ir allí”, afirmó.
Al mismo tiempo, diferenció la discusión sobre las fallas previas al ataque del balance posterior de la guerra. “Pero creo que la verdadera cuestión es, eso corresponde hasta el 7 de octubre. ¿Qué hay desde el 7 de octubre? Claramente fue mi responsabilidad sacar a Israel de este horrible lazo mortal que los iraníes nos echaron encima. Y lo hicimos, de manera sistemática, muy. resuelta, pasando de uno de estos. cada uno de estos siete frentes, uno tras otro, y haciendo retroceder la marea del terror”, declaró.
Pese a los frentes abiertos, el primer ministro se mostró optimista sobre la posición regional de Israel. Dijo que el país pasó de estar al borde de la aniquilación a una situación de superioridad estratégica, y sostuvo que esa fortaleza puede facilitar nuevos entendimientos en Oriente Medio.
“El hecho de que plantemos cara a este matón del vecindario, a este régimen asesino en Irán, ha acercado bastante a varios de los países árabes a Israel. Eso es bueno para la paz”.