Estados Unidos constituye “la mayor amenaza para la paz y la seguridad internacionales”, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, en una rueda de prensa, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazara la respuesta de Teherán a la última propuesta de alto el fuego.
“La mera presencia de Estados Unidos en la región y sus bases militares”, afirmó Baghaei, “demuestra cómo se alimenta un ciclo de violencia e intimidación”.
Acusó a Estados Unidos de plantear “exigencias irrazonables” para alcanzar un alto el fuego, mientras calificó las propuestas iraníes como plenamente razonables.
Baghaei enumeró las demandas de Irán: “el fin de la guerra, el levantamiento del bloqueo [estadounidense] y de los actos de piratería, así como la liberación de los activos iraníes congelados injustamente en los bancos”.
Según explicó, las exigencias también incluyen “el libre tránsito por el estrecho de Ormuz y el restablecimiento de la seguridad en la región y en el Líbano”, y describió la propuesta iraní como “una oferta generosa y responsable”.
Estados Unidos ha bloqueado los puertos iraníes, mientras Irán ha restringido el paso por el estrecho de Ormuz. Además, Irán ha exigido un alto el fuego en el Líbano como parte de las conversaciones. Aunque allí existe técnicamente una tregua, esta se ha deteriorado en gran medida.
“Irán ha demostrado ser una potencia responsable en la región y, al mismo tiempo, no intimida a nadie”, afirmó Baghaei. “Nos oponemos a la intimidación”.
Baghaei instó a los países europeos a no desplegar buques de guerra en el estrecho de Ormuz.
“Deben abstenerse de cualquier acción que perjudique sus intereses”, afirmó. “Esta guerra es inmoral y también ilegal. Estados Unidos e Israel iniciaron la agresión contra Irán. Los países europeos no deben dejarse engañar”.