El Servicio de Prisiones de Israel desmintió categóricamente las acusaciones publicadas en un artículo de The New York Times que denuncia “un patrón de violencia sexual israelí generalizada” contra terroristas palestinos presos por parte de soldados, colonos y guardias penitenciarios.
“Las acusaciones planteadas son falsas y completamente infundadas”, señaló el IPS en un comunicado. “El Servicio de Prisiones de Israel es una organización de seguridad que opera de conformidad con la ley y bajo la estricta supervisión de numerosos inspectores oficiales”.
“Todos los prisioneros son retenidos de conformidad con la ley, salvaguardando sus derechos básicos y bajo la supervisión de un personal penitenciario profesional y capacitado”, agregó el organismo.
El reportaje del NYT cita y enlaza un informe sobre “violencia sexual sistémica” atribuida a Israel del Euro-Med Human Rights Monitor, una ONG ferozmente antiisraelí cuyos líderes han hablado en defensa de Hamás y a quienes Israel señala como operadores de grupos pantalla de Hamás en Europa.
El artículo recoge el testimonio de una mujer palestina que asegura haber sido arrestada poco después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y haber sufrido abusos durante varios días. “Me desnudaban y me golpeaban varias veces al día”, declaró al diario. “Era como si me estuvieran presentando a todos los que trabajaban allí. Al comienzo de cada turno, traían a los hombres para desnudarme”.
“Me amenazaron con que si hablaba, me violarían, me matarían y matarían a mi padre”, añadió la mujer, que pidió no ser identificada.
Otro detenido citado por el periódico afirma haber sido violado por un perro penitenciario entrenado.