El Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea aprobó sanciones contra ciudadanos y organizaciones israelíes a los que responsabiliza de violencia contra los árabes palestinos, así como contra destacados dirigentes de Hamás. La medida provocó una enérgica condena por parte de Israel. Las personas y entidades incluidas en la lista aún no han sido identificadas públicamente.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, anunció tras la reunión de ministros de Exteriores que el bloque “dio luz verde a sancionar a colonos israelíes por la violencia contra los palestinos” y acordó “nuevas sanciones contra destacados dirigentes de Hamás”. “Ya era hora de que pasáramos del bloqueo a la acción. El extremismo y la violencia tienen consecuencias”, agregó.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, celebró la decisión y sostuvo que la Unión Europea estaba “sancionando hoy a las principales organizaciones israelíes culpables de apoyar la colonización extremista y violenta de Judea y Samaria, así como a sus dirigentes”. “Estos actos gravísimos e intolerables deben cesar sin demora”, afirmó.
Barrot añadió que el bloque también sancionaba a “los principales dirigentes de Hamás, responsables de la peor masacre antisemita de nuestra historia desde la Shoah, durante la cual 51 franceses murieron”, y sostuvo que la organización terrorista “debe imperativamente ser desarmada y excluida de cualquier participación en el futuro de Palestina”.
El ministro israelí de Exteriores, Gideon Sa’ar, rechazó duramente la decisión europea. “Israel rechaza firmemente la decisión de imponer sanciones a ciudadanos y organizaciones israelíes”, declaró. “La Unión Europea ha optado, de manera arbitraria y política, por imponer sanciones a ciudadanos y entidades israelíes por sus opiniones políticas y sin fundamento alguno”.
Sa’ar criticó además la equiparación implícita entre ciudadanos israelíes y operativos de Hamás. “Igualmente escandalosa es la inaceptable comparación que la Unión Europea ha decidido hacer entre ciudadanos israelíes y terroristas de Hamás. Se trata de una equivalencia moral completamente distorsionada”, señaló. Aseguró que “Israel ha defendido, defiende y seguirá defendiendo el derecho de los judíos a establecerse en el corazón de nuestra patria”.
El Ministerio de Exteriores israelí cuestionó también la transparencia del procedimiento. “Curiosamente, hasta este mismo momento, la Unión Europea todavía no ha publicado oficial y transparentemente la lista de individuos y organizaciones israelíes a los que decidió sancionar. La información que circula por canales diplomáticos indica que la lista de sanciones (cuyo contenido tampoco ha sido revelado) incluye a individuos y organizaciones que no tienen absolutamente ninguna relación con la violencia ni con actividad delictiva”, señaló el organismo.
Y agregó: “La retórica de la Unión Europea habla de sanciones contra la “violencia de los judíos que residen en Judea y Samaria”. En la práctica, al parecer, se trata de sanciones contra opiniones políticas que no se ajustan a las propias opiniones de la UE”.
La propuesta había permanecido bloqueada durante meses por la oposición del exprimer ministro húngaro Viktor Orbán. Tras la toma de posesión del nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, funcionarios europeos indicaron que Budapest ya no obstaculizaría la decisión. Antes de la reunión en Bruselas, Kallas había anticipado un “acuerdo político sobre las sanciones a colonos violentos” y se mostró confiada en que el paquete avanzaría tras el cambio de gobierno en Hungría.