Alon Haimovich dejará el 31 de mayo la dirección general de Microsoft en Israel, en medio de las consecuencias de una revisión interna sobre el presunto uso poco ético de la plataforma Azure por parte del ejército israelí, según informó el diario financiero israelí Globes.
La salida del ejecutivo, anunciada por Microsoft la semana pasada sin explicaciones públicas, se produce después de que la empresa abriera el año pasado una revisión de sus vínculos con la Unidad 8200 de la Dirección de Inteligencia Militar. Esa investigación interna comenzó tras la publicación de un informe de The Guardian y del medio activista de extrema izquierda +972 Magazine.
Ese reporte sostenía que Azure había sido utilizada para almacenar un gran volumen de grabaciones de llamadas de teléfonos móviles realizadas por palestinos residentes en Judea y Samaria y en la Franja de Gaza.
De acuerdo con Globes, Microsoft redujo en septiembre parte del acceso del ejército israelí a determinados servicios en la nube por el uso de Azure para una vigilancia expansiva de los palestinos y por una presunta violación de las condiciones de servicio de la compañía.
El mismo medio señaló que Haimovich, que ocupó el cargo durante cuatro años, fue convocado en las últimas semanas por un equipo de investigación encabezado por la dirección global de Microsoft. La revisión se habría concentrado en posibles infracciones del código de ética de la empresa, ante inquietudes de que la filial israelí no hubiera sido completamente transparente con la sede central sobre el uso que la Unidad 8200 de las FDI daba a la plataforma en la nube y a otros sistemas tecnológicos.
Globes también informó el lunes de la salida de varios directivos del área de gobernanza de Microsoft Israel.
Consultada sobre la marcha de Haimovich y sobre las bajas adicionales de personal en Israel, Microsoft rechazó hacer comentarios. La empresa indicó que anunciará al sucesor “a su debido tiempo”.
Haimovich se incorporó hace siete años a Microsoft Israel como responsable del Sector Público y asumió la dirección general cuatro años atrás. En un comunicado, la compañía afirmó: “Haimovich emprenderá un nuevo camino profesional en los campos de la tecnología y la inteligencia artificial”. También aseguró que, bajo su gestión, Microsoft Israel pasó a ser “uno de los tres países de más rápido crecimiento dentro de su grupo de países homólogos en toda la empresa, alcanzó una serie de hitos destacados e impulsó un giro hacia el liderazgo en IA de frontera”.
La relación de Microsoft con Israel ha provocado varias protestas en oficinas de la empresa, incluidas sentadas y manifestaciones impulsadas por el grupo No Azure for Apartheid. En agosto del año pasado, la compañía despidió a cuatro empleados que participaron en esas acciones.
Entonces, Microsoft sostuvo que los despidos respondieron a graves infracciones de sus políticas internas y agregó que las protestas recientes en sus instalaciones habían “generado importantes preocupaciones de seguridad”.
La empresa ya había negado anteriormente que las tecnologías de inteligencia artificial y computación en la nube que suministra al ejército israelí se hubieran empleado para atacar a personas en Gaza durante la guerra con el grupo terrorista Hamás.
Microsoft mantiene centros de desarrollo en Haifa, Tel Aviv y Nazaret. La mayoría de sus 3.000 empleados trabaja en proyectos vinculados con ciberseguridad, tecnologías de IA, macrodatos y atención sanitaria, además de ventas y marketing. La compañía abrió su sucursal local en Israel en 1989 y puso en marcha en 1991 su primer centro de I+D en el país, el primero fuera de Estados Unidos.