La capacidad de Irán para amenazar a sus vecinos y a los intereses estadounidenses en la región se ha reducido drásticamente, según un alto almirante estadounidense.
“La amenaza que representa Irán ha disminuido de forma significativa y ya no supone un riesgo para los socios regionales ni para Estados Unidos como antes, en ningún ámbito”, declaró el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, ante un comité del Senado. “Su poder se ha debilitado considerablemente”.
Cooper señaló que los grupos armados respaldados por Irán lanzaron más de 350 ataques contra tropas y diplomáticos estadounidenses durante los 30 meses previos a la reciente guerra, con un promedio de un ataque cada tres días, en los que murieron cuatro soldados estadounidenses. “Hoy, Hamás, Hezbolá y los hutíes están aislados del suministro de armas y del apoyo iraní”, afirmó Cooper. “Ese resultado no era inevitable”.
Cooper también indicó que las fuerzas estadounidenses han dejado de emplear municiones de alta tecnología para derribar drones iraníes.
Las reservas limitadas de costosos sistemas de armamento del país, incluidos interceptores avanzados de misiles, se convirtieron en un foco de controversia durante la guerra con Irán. Las fuerzas estadounidenses los utilizaban para defenderse de los drones iraníes. Sin embargo, Cooper afirmó que el ejército estadounidense ahora emplea municiones de menor costo.
El almirante afirmó que Irán conserva apenas el 10 % de sus drones. Pese a un frágil alto el fuego que se mantuvo durante un mes, se produjeron escaramuzas entre las fuerzas iraníes y estadounidenses.