El rabino jefe sefardí de Israel, David Yosef, pronunció un duro discurso contra el Tribunal Supremo de Israel durante las celebraciones del Día de Jerusalén en Mercaz HaRav.
En sus declaraciones, el rabino abordó la situación del Muro Occidental y la intervención judicial en su administración, casi sesenta años después de la liberación de la Ciudad Vieja.
“Hoy, casi sesenta años después de la liberación de Jerusalén, el Muro Occidental sigue en disputa a causa de la Corte Suprema”, afirmó el rabino Yosef en su discurso. Ante la multitud que lo aclamaba, declaró: “Eso no ocurrirá: el Muro Occidental es nuestro”.
El rabino dijo a los asistentes que había redactado un extenso dictamen halájico sobre la historia y la santidad del lugar, el cual envió a los magistrados de la Corte Suprema por medio de los abogados del Gran Rabinato. Según explicó, “desconozco si lo leyeron, pero no dieron ninguna respuesta al respecto”. Más adelante, el rabino criticó con dureza lo que describió como la actitud de los jueces hacia la ley judía y el rabinato.
“Ya conocen su desprecio —sí, lo digo abiertamente—: muestran desprecio por todo lo relacionado con la halajá, muestran desprecio por el rabinato y creen que controlan todo”, afirmó el rabino.
Para concluir, el rabino Yosef exhortó a los jueces a abstenerse de intervenir en la administración del lugar sagrado.
“Señores, les digo: ¡Basta ya! Esto no debe ocurrir. El Muro Occidental nos pertenece. El Muro Occidental no pertenece al movimiento reformista ni a la Corte Suprema, y les pido a los jueces: aparten sus manos del Muro Occidental. El Muro Occidental pertenece a todos los judíos fieles a la Torá y a los mandamientos”, concluyó el Gran Rabino.