El Servicio Federal de Inteligencia de Suiza (FIS) anunció que permitirá consultar archivos relacionados con Josef Mengele, el médico de las SS conocido como el “Ángel de la Muerte”, después de años de rechazos a historiadores que intentaban esclarecer si el criminal nazi estuvo en Zúrich cuando ya existía una orden internacional de arresto en su contra.
La decisión fue comunicada el 4 de mayo, tras una apelación financiada colectivamente por el historiador Gérard Wettstein contra la última negativa del organismo, emitida en febrero. Sin mencionar su nombre, el FIS informó que dará acceso al apelante bajo condiciones que aún no han sido definidas y que también regirán para futuras solicitudes.
El organismo no precisó cuándo se abrirán los documentos. Según un informe publicado el sábado por la BBC, Wettstein todavía no había podido revisarlos.
Hasta ahora, el FIS había rechazado las peticiones amparado en las normas suizas de desclasificación. El cambio de criterio se produjo después de que el Archivo Federal suizo determinara que los documentos entraban en el alcance de una decisión gubernamental de 2001, que ordenaba un “acceso liberal” a los archivos examinados por la Comisión Bergier.
Esa comisión fue creada por Suiza en 1996 para revisar la retención, por parte de bancos suizos, de activos pertenecientes a judíos asesinados en el Holocausto.
Wettstein, que presentó su solicitud en 2025, dijo a la BBC que los archivos sobre Mengele debían permanecer cerrados hasta 2071. “Parecía ridículo”, dijo. “Alimenta la conspiración; todo el mundo dice: ‘deben de tener algo que ocultar’.”
El historiador expresó además su inquietud por las condiciones que pueda imponer el FIS y advirtió que los documentos podrían entregarse con amplias censuras. “Temo que recibamos un archivo que sea más negro que transparente”, dijo a la BBC.
Mengele fue oficial alemán de las SS y médico en Auschwitz, donde tuvo un papel central en la selección de las víctimas que llegaban al campo: algunas eran enviadas a la muerte, otras a trabajos forzados y otras a “experimentación”. Su apodo, “Ángel de la Muerte”, está vinculado a sus sádicos experimentos con gemelos, mujeres embarazadas y personas con anomalías físicas, realizados muchas veces sin anestesia y con resultados letales.
El museo del Holocausto Yad Vashem, de Israel, estima que un millón de judíos fueron asesinados en Auschwitz entre 1941 y 1945, año en que las fuerzas rusas liberaron el campo hacia el final de la Segunda Guerra Mundial.
Mengele huyó a Argentina en 1949 con un alias y murió en Brasil en 1979 sin haber sido procesado por sus crímenes, aunque las autoridades argentinas conocían su verdadera identidad.
Desde la década de 1980 se sabe que Mengele hizo un viaje de esquí en 1956 con su hijo en los Alpes suizos, según la BBC. Historiadores citados por ese medio indicaron además que su esposa alquiló un apartamento en Zúrich en 1959, el mismo año en que el gobierno de Alemania Occidental emitió la primera orden de arresto contra él.
En 1961, la inteligencia austríaca alertó a Suiza de que Mengele podía estar viajando al país bajo un seudónimo. El apartamento de Zúrich quedó entonces bajo vigilancia y la policía local informó que la inquilina fue vista con un hombre no identificado, según dijo a la BBC la historiadora suiza Regula Bochsler.
Aún no está claro si ese hombre era Mengele. Bochsler también intentó consultar en 2019 archivos de la policía federal suiza, que habría intervenido en el arresto de un criminal de guerra buscado internacionalmente, pero su solicitud fue rechazada por el archivo suizo, informó la BBC.