Las Fuerzas de Defensa de Israel anunciaron el sábado una nueva oleada de ataques aéreos contra infraestructura de Hezbolá en el sur del Líbano, la primera desde la prórroga por 45 días del alto el fuego impulsado por Estados Unidos.
La ofensiva fue precedida por advertencias de evacuación emitidas por las FDI para nueve aldeas libanesas. Los residentes de Qaaqaaiyet al-Snoubar, Kaouthariyet El Saiyad, Merouaniyeh, Ghassaniyeh, Tefahta, Irzay, Babliyeh, Insar y al-Baisariyah recibieron la orden de alejarse al menos un kilómetro de sus localidades.
“A la luz de las violaciones del acuerdo de alto el fuego por parte de la organización terrorista Hezbolá, las FDI se ven obligadas a actuar contra ella por la fuerza y no tienen intención de hacerles daño”, advirtió el portavoz militar israelí, el coronel Avichay Adraee.

La Agencia Nacional de Noticias libanesa, de gestión estatal, informó ataques contra al menos cinco aldeas del sur del país. Antes de los bombardeos se registró un éxodo de residentes hacia Sidón, en el sur, y hacia Beirut.
La prórroga del alto el fuego había sido anunciada el viernes por Estados Unidos, pese a que el acuerdo permanece debilitado por los enfrentamientos entre Hezbolá y las fuerzas israelíes. El presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado inicialmente la tregua el 16 de abril, pero desde entonces ambas partes han seguido atacándose, aunque con una intensidad menor que antes.
Poco antes del anuncio de la extensión de la tregua, al menos seis personas murieron, incluidos tres paramédicos, en un ataque contra un centro de defensa civil en el sur del Líbano, según la agencia estatal libanesa. Otras 22 personas resultaron heridas. Las FDI no emitieron ninguna declaración sobre ese ataque.
Hezbolá lanzó el sábado al menos un dron hacia Israel. El ataque activó las sirenas en la zona de Merón, aunque no se reportaron heridos ni daños.

Washington anunció la extensión de 45 días del poroso alto el fuego mientras el grupo terrorista respaldado por Irán continuaba enfrentándose con soldados de las FDI y lanzaba misiles y drones contra territorio israelí.
El anuncio llegó después de que Israel y el Líbano concluyeran en Washington una tercera ronda de negociaciones. El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, describió las conversaciones como “altamente productiva” y afirmó que la prórroga de la tregua “permitirá nuevos avances”.
El Departamento de Estado volverá a convocar la vía política de las negociaciones los días 2 y 3 de junio, señaló Pigott. Además, el 29 de mayo se abrirá una vía de seguridad en el Pentágono con delegaciones militares de ambos países.
La delegación libanesa recibió favorablemente la extensión del alto el fuego y destacó la creación de dos canales separados, uno militar y otro político, que se reunirán por separado en las próximas semanas en el Departamento de Estado y el Pentágono.
Aunque el alto el fuego rige desde el 16 de abril, Estados Unidos ha permitido a Israel mantener ataques contra operativos e infraestructura de Hezbolá considerados una amenaza.
Hezbolá ha atacado a fuerzas israelíes desplegadas en una profunda zona de amortiguación en el sur del Líbano. Jerusalén sostiene que esa franja busca impedir ataques de Hezbolá contra comunidades situadas al otro lado de la frontera.

La tregua, sin embargo, se ha sostenido en gran medida en Beirut y en zonas más alejadas de la frontera, después de la presión de Estados Unidos sobre Israel.
Hezbolá también continuó lanzando drones y cohetes contra el norte de Israel. El grupo terrorista reanudó la guerra cuando comenzó a atacar a Israel en marzo, en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní.
El gobierno libanés, que se comprometió a desarmar a Hezbolá, exige el fin de los ataques israelíes y la retirada total de Israel. Israel acusa a Beirut de no desarmar al grupo terrorista y reclama que Hezbolá entregue sus armas.
Hezbolá, por su parte, ha rechazado las conversaciones directas e insiste en que sus armas no están sujetas a discusión.