Una explosión controlada realizada por la empresa estatal de defensa Tomer iluminó el cielo de Beit Shemesh durante la madrugada del sábado y generó alarma entre los residentes, que aseguraron no haber recibido aviso pese a que la compañía afirmó que las autoridades habían sido informadas.
El estallido, acompañado por una bola de fuego visible en el cielo nocturno, se produjo hacia las 23:30 horas en la ciudad situada cerca de Jerusalén. Tomer sostuvo después que se trató de “un experimento planificado con antelación que se llevó a cabo según lo previsto”.
La explicación no evitó la inquietud entre los vecinos. Beit Shemesh fue alcanzada en varias ocasiones por misiles lanzados por Irán durante la reciente guerra, y la posibilidad de una reanudación de los combates mantenía en tensión a la población.
תיעוד: תושבים באזור בית שמש דיווחו על פיצוץ עז ואש שנראית מרחוק. מראה קצת אפוקליפטי.
— איתי בלומנטל 🇮🇱 Itay Blumental (@ItayBlumental) May 16, 2026
מסתבר שמדובר בפיצוץ מבוקר שנעשה בתוך מפעל אזרחי. אין נזק או נפגעים. אפשר להרגע. pic.twitter.com/Xv3qVEFP8Y
Una fuente anónima de Tomer confirmó a la cadena pública Kan que la detonación fue planificada y controlada, aunque no explicó por qué la prueba se realizó a esa hora de la noche. La empresa desarrolla motores para cohetes y misiles, incluido el sistema de defensa antiaérea Arrow.
Canal 12 informó, sin citar fuentes, que el ensayo incluyó propulsores para cohetes, entre ellos algunos con alcance de miles de kilómetros. Kan recordó además que en 2021 se produjo una explosión masiva similar en la misma fábrica, que Tomer también describió entonces como una prueba planificada sin heridos.
La tensión regional se mantiene elevada. Según se informa, Israel y Estados Unidos se preparan para reanudar los ataques contra Irán si las negociaciones para poner fin a la guerra iniciada a finales de febrero no alcanzan un acuerdo.
Israel y EE. UU. lanzaron el 28 de febrero una campaña contra Irán con el objetivo de desestabilizar el régimen y destruir su capacidad nuclear y de misiles balísticos. Irán respondió con ataques con misiles y drones en toda la región, incluido Israel, mientras sus aliados en Irak y Líbano también llevaron a cabo ataques.
En paralelo, Israel lanzó ataques aéreos masivos en el Líbano en respuesta a las descargas de cohetes del grupo terrorista Hezbolá. El 1 de marzo, nueve personas murieron y más de 40 resultaron heridas en Beit Shemesh por el impacto directo de un misil balístico iraní.
A principios de abril, EE. UU. e Irán alcanzaron un alto el fuego temporal, pero la situación continúa volátil, con Irán aún bloqueando el estrecho de Ormuz y asfixiando el suministro mundial de petróleo, mientras EE. UU. mantiene bloqueados los puertos iraníes.