La Fiscalía británica sostuvo este lunes ante un tribunal de Londres que un grupo de hombres rumanos actuó como representante del Gobierno iraní en el ataque con cuchillo contra el periodista Pouria Zaratifoukolaei, conocido como Pouria Zeraati, apuñalado en marzo de 2024 cerca de su vivienda en Wimbledon, al suroeste de la capital británica.
Zeraati, periodista británico de origen iraní y trabajador de Iran International, recibió tres puñaladas en una pierna. La cadena, financiada por Arabia Saudí, mantiene una línea crítica con el Gobierno de Irán y ha sido designada organización terrorista por Teherán.
La acusación fue expuesta al inicio del juicio contra dos de los tres hombres señalados por el apuñalamiento. Ante el Tribunal de la Corona de Woolwich, el fiscal Duncan Atkinson afirmó que el ataque tuvo como objetivo directo al periodista.
“Esto no fue un robo, ni una pelea que se salió de control. Fue violencia deliberada y planificada para lograr lo que logró, es decir, lesiones graves a su objetivo”, dijo Atkinson.
El fiscal añadió: “Cometieron un ataque planificado precedido por labores de reconocimiento, y que fue ordenado por un tercero que actuaba en nombre del Estado iraní”. Irán negó cualquier implicación en el incidente.
Los acusados que comparecen en el juicio son Nandito Badea, de 21 años, y George Stana, de 25. Ambos niegan los cargos de herir con intención y de lesiones ilegales. Un tercer hombre, David Andrei, fue detenido en Rumanía, pero no participa en este proceso.
Según Atkinson, Zeraati era un “objetivo evidente y fácilmente identificable para que representantes” que actuaban en nombre de Irán ejercieran violencia contra él. El fiscal señaló que en noviembre de 2022 aparecieron en Teherán carteles con fotografías de periodistas, entre ellos Zeraati, bajo el encabezado “Se busca: vivo o muerto”.
“En los últimos años, desde 2005, la República Islámica ha recurrido menos a sus propios agentes y cada vez más al uso de representantes como bandas criminales para ejecutar en su nombre las amenazas de violencia”, dijo Atkinson. “Eso ha incluido ataques contra personas en este país que se han convertido en objetivos de la intimidación iraní y, en la práctica, del terror.”
La Fiscalía aseguró que el periodista fue sometido a “extensas labores de reconocimiento”. Atkinson relató que un año antes del ataque, Stana fue detenido en el jardín del apartamento de Zeraati junto a otro hombre, con guantes de látex, tijeras y una máscara.
De acuerdo con la acusación, el día del ataque Badea y Andrei abordaron a Zeraati cuando cruzaba la calle desde su casa hacia su coche. Andrei lo sujetó y Badea lo apuñaló en la parte superior del muslo, antes de que ambos escaparan hacia un coche conducido por Stana.
Atkinson dijo que los hombres actuaron motivados por dinero. Tras abandonar el vehículo y parte de su ropa, tomaron un taxi al aeropuerto de Heathrow y desde allí volaron a Ginebra.
El juicio continuará durante más de dos semanas.