Se ha confirmado la muerte del hombre de unos 45 años que resultó gravemente herido tras ser apuñalado a primeras horas de este miércoles en una sinagoga de la calle HaAri, en la ciudad de Bnei Brak.
La víctima, un estudiante de academia talmúdica (avrej), fue atacada por un conocido de su mismo centro de estudios (kolel) que, según los primeros indicios, padece de sus facultades mentales. El suceso, calificado como un hecho delictivo de índole criminal, provocó el despliegue inmediato de una investigación policial y una intensa persecución para dar con el sospechoso, quien se dio a la fuga tras el crimen.
Tras recibir el reporte del grave incidente, un gran contingente de fuerzas policiales se trasladó al lugar de los hechos para iniciar las primeras diligencias de investigación. De forma simultánea, se establecieron controles de carretera y se iniciaron rastreos masivos en toda la zona en un esfuerzo por localizar al agresor prófugo. Los portavoces de la policía resaltaron que se están examinando todas las vías de investigación posibles para esclarecer las circunstancias exactas del caso y lograr la captura del implicado.
Atención de emergencia y desenlace fatal
Los equipos de emergencia que acudieron a la escena encontraron al hombre con múltiples heridas penetrantes de gravedad extrema. Binyamin Fishel, paramédico de la unidad de respuesta rápida de la organización Ichud Hatzalah y el primero en llegar al lugar, relató la intervención médica:
“Le brindamos asistencia médica inicial de urgencia en el lugar y posteriormente fue evacuado al hospital en estado crítico para recibir tratamiento especializado avanzado”.
A pesar de los esfuerzos realizados por el personal médico del Hospital Sheba (Tel HaShomer), los doctores no pudieron salvarle la vida y se vieron obligados a certificar su Muerte poco después de su ingreso.
Labores forenses en la escena del crimen
Fuentes de la organización de rescate y emergencias ZAKA informaron que la víctima se encontraba sentada en los bancos de estudio de la sinagoga cuando fue atacada con el arma blanca. Representantes de ZAKA, en coordinación con los equipos de la división de identificación forense de la policía, permanecen en el lugar de los hechos recolectando la gran cantidad de indicios y evidencias materiales dejadas en la escena con el fin de aportar pruebas clave para el proceso judicial.