El jefe del Ejército de Pakistán, mariscal de campo Asim Munir, y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, prolongaron hasta la madrugada sus conversaciones presenciales en Teherán.
El encuentro, confirmado por medios estatales iraníes, marca una intensificación en los esfuerzos de mediación de Islamabad para evitar una mayor escalada armada y alcanzar un acuerdo definitivo entre el gobierno iraní y Estados Unidos.
Claves de las negociaciones:
- Mediación simultánea: La delegación pakistaní opera junto a un equipo técnico de Qatar para coordinar el intercambio de propuestas escritas entre Washington y Teherán.
- Disputa en Ormuz: Irán impuso un sistema tarifario de tránsito en el estrecho; Estados Unidos exige la reapertura comercial incondicional.
- Demandas iraníes: Teherán condiciona el acuerdo al levantamiento íntegro de las sanciones y exige un periodo de 30 días para discutir los límites de su programa de uranio.
- Tensión interna: Irán restringe el tráfico aéreo civil en el occidente de Teherán y acumula más de 2.000 horas de bloqueo a las redes de internet internacionales.
El despliegue diplomático en Teherán
La visita del mariscal Munir coincide con la presencia en la capital iraní del ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, quien entregó formalmente las últimas propuestas escritas formuladas por la administración estadounidense.
A este esfuerzo de intermediación se sumó este viernes un equipo negociador del Estado de Qatar. Según reportes de la agencia semioficial ISNA y del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, los mediadores buscan capitalizar la tregua inicial implementada el 8 de abril de 2026 para instituir un cese de hostilidades permanente.
El bloqueo en el estrecho de Ormuz
Uno de los principales puntos de fricción en la mesa de diálogo es el control operativo del estrecho de Ormuz. La Fuerza Aeroespacial y la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica publicaron recientemente un mapa delimitando una zona marítima bajo su control estricto.
En esta área, las fuerzas iraníes han impuesto un sistema de permisos de tránsito obligatorio para todos los buques de carga internacional. El gobierno de Estados Unidos rechaza de plano este mecanismo tarifario y demanda la reapertura inmediata y sin restricciones de la ruta para el paso de petroleros.
Amenaza de ataques y restricciones operativas
El proceso diplomático se desarrolla bajo la presión directa de acciones militares. Desde la Base Conjunta Andrews, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el Pentágono ejecutará ofensivas tácticas sobre territorio iraní si no se concretan concesiones rápidas por parte de Teherán. En consecuencia, los mandos militares estadounidenses anularon los permisos vacacionales de su personal por el Día de los Caídos para mantener la planificación operativa.
En paralelo a las negociaciones, las autoridades iraníes han elevado sus indicadores de alistamiento militar e implementado estrictas medidas de seguridad interna. Las operaciones de vuelos civiles en múltiples aeropuertos de la zona occidental de Teherán han sido restringidas exclusivamente a horas diurnas, exigiendo autorizaciones de seguridad adicionales a las aerolíneas. Asimismo, la infraestructura de telecomunicaciones del país mantiene un bloqueo sostenido que aísla a la población de las redes internacionales de internet.