El presidente de Estados Unidos definirá en las próximas horas si firma un pacto diplomático con Teherán o lanza una nueva ofensiva militar. Mientras Washington delibera, el bloqueo naval del Pentágono dispara el precio internacional del petróleo.
Las claves de la inminente decisión
- Probabilidades divididas: Donald Trump asegura que existe un 50 % de posibilidades de alcanzar un pacto y un 50 % de reiniciar los ataques militares contra Irán.
- Cónclave en la Casa Blanca: El presidente se reúne hoy con el vicepresidente JD Vance y los enviados especiales Jared Kushner y Steve Witkoff para definir el rumbo estratégico.
- Cerco en el Golfo Pérsico: El Pentágono mantiene un grupo de ataque de portaaviones en el mar Arábigo, restringiendo la navegación comercial y asfixiando económicamente a Teherán.
- Impacto en los mercados: La incertidumbre sobre una inminente reactivación de la guerra ha empujado el valor de los contratos de petróleo al alza en un 3 %.
El destino de Medio Oriente podría definirse en las próximas 24 horas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encuentra evaluando la viabilidad de un acuerdo diplomático con Irán frente a la opción de reanudar los ataques militares, una resolución que, según adelantó, se tomará a lo largo del día de mañana.

En una reciente conversación telefónica revelada por el portal Axios, a través del periodista Barak Ravid, el jefe de Estado estadounidense delineó un escenario de máxima tensión. Trump detalló que las probabilidades de concretar un pacto o de reactivar las hostilidades se encuentran divididas a partes iguales.
«Creo que ocurrirá una de estas dos cosas: o les golpeo más fuerte de lo que jamás han sido golpeados, o vamos a firmar un acuerdo que sea bueno», declaró el presidente, advirtiendo incluso que la vía militar contempla la opción de «mandarlos al otro mundo».
Cónclave estratégico en Washington y el factor Netanyahu

Para dirimir este dilema geopolítico, la agenda de Trump contempla una reunión de alto nivel este mismo sábado con sus principales asesores de seguridad y política exterior. La mesa de trabajo incluirá al vicepresidente JD Vance y a los enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner, figuras clave en la arquitectura diplomática de esta administración.
El mandatario reconoció las divisiones internas frente al conflicto: «Algunas personas preferirían mucho más llegar a un acuerdo y otras preferirían reanudar la guerra». Sin embargo, aprovechó la oportunidad para desmentir categóricamente los rumores que señalaban una supuesta preocupación por parte del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ante la posibilidad de que Washington alcance un entendimiento con Teherán.
Bloqueo naval, rearme iraní y el impacto en el petróleo

Las deliberaciones en la Casa Blanca transcurren en un contexto de extrema fragilidad. Mientras la delegación de la República Islámica mantiene una comunicación indirecta con Estados Unidos bajo la mediación de Pakistán, las fuerzas sobre el terreno no ceden terreno. En las últimas 24 horas, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, notificó que sus unidades militares ya han concluido un proceso de reconstrucción táctica durante este alto el fuego.
Por su parte, el Departamento de Defensa estadounidense no solo no ha retrocedido, sino que ha consolidado sus posiciones estratégicas. El Pentágono ordenó el despliegue permanente de un grupo de ataque de portaaviones en el mar Arábigo, ejecutando un cerco preventivo que restringe fuertemente la navegación comercial en el Golfo Pérsico.
El levantamiento de este bloqueo es una de las exigencias innegociables de Irán para suscribir cualquier documento oficial.
Mientras el reloj avanza hacia la decisión final de Trump, los mercados financieros ya han reaccionado a la volatilidad del panorama. Ante el riesgo latente de que la guerra vuelva a encenderse y amenace el suministro energético mundial, el valor de los contratos de petróleo experimentó un repunte del 3 % en las principales plazas bursátiles internacionales.