El presidente de Estados Unidos lidera una intensa ronda de contactos telefónicos con nueve países de Medio Oriente y Pakistán para fijar las condiciones del fin de la guerra. Israel, socio clave en el inicio de las hostilidades, ha quedado al margen de estas deliberaciones.
Las claves del borrador diplomático
- Cumbre telefónica regional: Donald Trump evalúa el texto provisional con los mandatarios de Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Omán, Egipto, Jordania, Turquía y Pakistán.
- Ausencia de Israel: A pesar de haber iniciado la campaña bélica de forma conjunta con EE. UU. el pasado 28 de febrero, el Estado de Israel no fue incluido en este canal de comunicación.
- Exigencias ausentes de Washington: El borrador previo filtrado por Al-Arabiya no incluía demandas críticas de la Casa Blanca, como el desmantelamiento nuclear, la entrega de las reservas de uranio enriquecido al 60 % y el freno a los misiles balísticos.
- Calendario de negociación: El acuerdo estipula que los debates sobre los puntos de conflicto no resueltos comenzarán en un plazo de siete días tras la firma, vinculando el fin de las sanciones al cumplimiento de Irán.
- Freno al precio del crudo: Las gestiones diplomáticas para consolidar el cierre definitivo de la guerra detuvieron la escalada en los precios de los contratos de petróleo y las acciones energéticas globales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha iniciado una agresiva ofensiva diplomática multilateral para evaluar un acuerdo provisional que ponga fin de manera definitiva a la guerra con Irán. El mandatario estadounidense mantiene una ronda de conferencias telefónicas de alto nivel con jefes de Estado clave en Medio Oriente para establecer un marco que permita iniciar negociaciones formales.

Según informes de la agencia Reuters, en los contactos participan Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Omán, Egipto, Jordania y Turquía, actuando Pakistán como el enlace político directo con los negociadores en Teherán.
Sin embargo, el dato más relevante de la jornada lo aportó el periodista Barak Ravid, de la cadena Channel 12, quien confirmó la absoluta ausencia de representantes de Israel en esta línea de comunicación. La exclusión resulta llamativa considerando que las fuerzas armadas israelíes iniciaron la guerra contra Irán de forma conjunta con Estados Unidos el pasado 28 de febrero de 2026.
En paralelo a las llamadas, Trump ha convocado a un cónclave en Washington con el vicepresidente JD Vance y sus enviados gubernamentales, Steve Witkoff y Jared Kushner, para analizar minuciosamente los flecos del documento.
Las lagunas del borrador y las exigencias de la Casa Blanca

La arquitectura de este pacto preliminar llega tras múltiples revisiones y filtraciones. Ayer, el portal informativo saudí Al-Arabiya publicó un borrador atribuido a este proceso de paz, evidenciando que las versiones previas carecían de las demandas estructurales que la administración Trump considera innegociables.
Entre las principales exigencias estadounidenses que no figuraban en el texto filtrado se encuentran:
- El desmantelamiento definitivo del programa nuclear iraní.
- La exportación obligatoria de todas las reservas de uranio enriquecido al 60 por ciento.
- La imposición de límites estrictos al desarrollo de su arsenal de misiles balísticos.
- El cese total del financiamiento y apoyo logístico a grupos armados afines en la región.
El escrito actual determina que las discusiones sobre estas cuestiones pendientes deberán iniciarse en un plazo de siete días tras la entrada en vigor del pacto, aunque sigue sin especificar las temáticas exactas que se abordarán. Asimismo, las disposiciones del documento subordinan el levantamiento gradual de las sanciones económicas al nivel de compromiso y cumplimiento que demuestre la República Islámica, sin definir castigos claros en caso de que las mesas técnicas fracasen.
Presión militar y tregua en los mercados financieros

(Foto: Amir Cohen/Reuters)
A pesar del intenso intercambio diplomático coordinado por la Casa Blanca, la postura de fuerza en el terreno no ha cambiado. El Departamento de Defensa de Estados Unidos mantiene su despliegue militar ininterrumpido en los puntos críticos de la región, conservando los grupos de ataque de portaaviones en el mar Arábigo para monitorizar y controlar las vías de navegación en el Golfo Pérsico.
En el plano económico, los indicadores macroeconómicos internacionales reflejaron de inmediato el optimismo moderado de la jornada. El valor de las acciones del sector energético y los contratos de futuros de petróleo en las bolsas globales detuvieron la marcada tendencia al alza registrada ayer. Los mercados financieros han respondido con estabilidad ante la posibilidad real de que las gestiones de las potencias regionales fuercen un cierre definitivo del conflicto armado.