El Banco de Israel recortó este lunes su tasa de referencia del 4% al 3,75%, en una decisión respaldada por la apreciación del shekel, una inflación situada dentro del objetivo y las expectativas de un acuerdo que ponga fin a la guerra con Irán.
La decisión, adoptada en Jerusalén, supone el segundo recorte de los costes de endeudamiento en lo que va de año. El banco central había mantenido los tipos sin cambios en febrero y marzo, después de las reducciones aprobadas en noviembre y enero.
El recorte de tipos refleja un mayor margen monetario tras la apreciación del shekel y una inflación anual del 1,9% en abril, aunque el Banco de Israel mantiene cautela por la incertidumbre geopolítica.
En su comunicado, la institución advirtió que “sigue existiendo una incertidumbre geopolítica significativa, tanto a nivel nacional como global”. El organismo indicó que la Operación Roaring Lion afectó la actividad económica real, aunque los datos más recientes apuntan a una recuperación parcial.
La inflación contenida abrió espacio para el recorte
El banco central sostuvo que la inflación en Israel se mantiene alrededor del punto medio del objetivo. El índice de precios al consumidor aumentó un 0,4% en marzo y un 1,2% en abril, mientras que la inflación anual se situó en el 1,9% en abril.
Sin energía, frutas y verduras, el avance anual fue del 1,5%. Estos datos redujeron la presión sobre la política monetaria y permitieron al banco central aplicar una nueva rebaja sin abandonar un enfoque prudente.
La evolución del shekel fue uno de los factores centrales de la decisión. Desde la reunión anterior, la moneda israelí se fortaleció un 8,3% frente al dólar, un 7,2% frente al euro y un 7,4% en términos de tipo de cambio efectivo nominal.
Según Reuters, el shekel avanzó este lunes un 0,4% frente al dólar, hasta 2,88 unidades, mientras las acciones de Tel Aviv subieron un 3,2%. Ese movimiento reforzó la lectura de que la moneda local está actuando como un amortiguador frente a presiones externas sobre los precios.
El Banco de Israel mantiene cautela por los riesgos geopolíticos
El vicegobernador del Banco de Israel, Andrew Abir, dijo a Reuters que la apreciación del shekel “nos da margen para poder recortar los tipos, incluso con la incertidumbre geopolítica”. También señaló que los riesgos persisten y que el ritmo de los ajustes debe ser más cuidadoso.
El panorama económico sigue marcado por señales mixtas. Las cuentas nacionales mostraron una contracción anualizada del PIB del 3,3% en el primer trimestre de 2026 y una caída del producto empresarial del 3,1%.
Aun así, el banco central indicó que las compras con tarjeta, medidas a precios corrientes, repuntaron tras la caída registrada durante la operación militar y se sitúan algo por encima de su tendencia de largo plazo.
Mercados reaccionan a las conversaciones sobre Irán
En paralelo, negociadores iraníes y el ministro de Exteriores de Irán mantuvieron conversaciones en Doha con el primer ministro de Qatar sobre un eventual acuerdo con Estados Unidos para terminar la guerra. Reuters informó que las discusiones abarcan el estrecho de Ormuz, el uranio altamente enriquecido de Irán y fondos iraníes congelados.
Las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán también tuvieron impacto en los mercados de materias primas. El petróleo cayó este lunes por debajo de los 100 dólares por barril: el Brent retrocedió un 6%, hasta 97,28 dólares, mientras el dólar bajó y el oro avanzó más del 1%.
La decisión del Banco de Israel combina, por tanto, señales internas de inflación moderada con factores externos vinculados al tipo de cambio y al riesgo regional. El recorte al 3,75% reduce los costes de endeudamiento, pero la autoridad monetaria dejó claro que su margen dependerá de la evolución del shekel, la inflación y la situación geopolítica.