El martes concluyó en Texas un conflicto interno especialmente tenso, en el que los demócratas moderados lograron frenar la candidatura de una aspirante extremista al Congreso, cuya retórica abiertamente antisemita había provocado indignación a nivel nacional.
Según las proyecciones de Decision Desk HQ, Johnny Garcia aseguró la victoria en la segunda vuelta de las primarias demócratas al derrotar a su rival, Maureen Galindo.
García, quien ejerce como oficial de información pública de la Oficina del Sheriff del Condado de Bexar, consolidó su posición como la opción de consenso para la dirigencia nacional del partido después de que Galindo enfrentara una oleada de condenas bipartidistas por sus declaraciones incendiarias y cargadas de odio.
La principal fuente de indignación surgió a raíz de una publicación de Galindo en redes sociales, en la que exponía sus intenciones legislativas.
“Convertirlo en una prisión para sionistas estadounidenses y exfuncionarios del ICE por trata de personas”, declaró Galindo en Instagram al describir un plan para transformar un centro de procesamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ubicado en el condado de Karnes, en caso de resultar elegida.
Galindo había obtenido el primer lugar en las elecciones primarias estatales de marzo. Tras la fuerte reacción negativa que provocaron sus declaraciones, intentó desviar la responsabilidad durante una entrevista con The New York Times, al asegurar que “todo se basa en que un periodista local tergiversó sus palabras” y afirmar que “siempre ha pedido el cierre de todos los centros de detención”.
Sus justificaciones no frenaron una rápida y contundente campaña de aislamiento político impulsada por figuras prominentes de su propio partido. El candidato demócrata al Senado, James Talarico, rechazó de inmediato participar en cualquier acto de campaña junto a Galindo después de la publicación en Instagram, según informó The Hill.
La condena trascendió las fronteras estatales, y dos miembros judíos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos prometieron impulsar medidas disciplinarias inmediatas si llegaba al Congreso.
Los representantes Josh Gottheimer, de Nueva Jersey, y Jared Moskowitz, de Florida, emitieron una advertencia conjunta en la que afirmaron que “impulsarían una votación para expulsarla” si resultaba elegida. El rechazo a la candidatura de Galindo se extendió por todo el espectro del Partido Demócrata, y unió en la condena tanto a figuras del establishment como a destacados progresistas de izquierda.
Incluso la representante Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, integrante de “The Squad” y también cuestionada por declaraciones y acciones antiisraelíes, condenó con firmeza los comentarios y calificó la publicación de Galindo en Instagram como “basura intolerante”, antes de respaldar formalmente la candidatura de García en las primarias.