Japón inició los preparativos para negociar formalmente con Nueva Zelanda la posible exportación de la fragata de clase Mogami mejorada, conocida como New FFM. La propuesta será abordada durante el Diálogo Shangri-La en Singapur, previsto entre el 29 y el 31 de mayo de 2026, en una reunión trilateral entre los ministros de Defensa de Japón, Nueva Zelanda y Australia.
La oferta japonesa se apoya en la revisión de las normas de exportación aprobada en abril de 2025, que permite transferir sistemas letales desarrollados de forma conjunta. Si Wellington selecciona la propuesta japonesa frente al Tipo 31 británico de Babcock, las armadas de Japón, Australia y Nueva Zelanda podrían avanzar hacia una arquitectura naval común en el Pacífico Sudoeste.
Japón busca colocar la fragata New FFM en Nueva Zelanda como parte de una posible estandarización naval regional con Australia, basada en una plataforma derivada de la clase Mogami y adaptada a tripulaciones reducidas.
La adopción de una misma familia de fragatas permitiría compartir cadenas logísticas, software de combate, procedimientos de mantenimiento y componentes industriales. Según la información disponible, ese punto constituye una de las ventajas centrales de la propuesta japonesa frente a una adquisición aislada de otra plataforma occidental.
La escasez de personal naval pesa en la decisión de Wellington
Para la Real Armada de Nueva Zelanda, el factor de dotación aparece como uno de los elementos más relevantes en la evaluación. En 2024, la fuerza registró más de 600 vacantes navales sin cubrir, una situación que afectó la disponibilidad operativa de su flota.
La New FFM plantea una respuesta directa a ese problema mediante un diseño con alto nivel de automatización. De acuerdo con el texto fuente, el buque puede operar con una tripulación aproximada de 90 marineros, pese a desplazar 6.200 toneladas a plena carga. Esa cifra se ubica por debajo de los 140 o 200 efectivos que requieren otras fragatas occidentales de tonelaje comparable.
El diseño propuesto a Nueva Zelanda mide 142 metros de eslora y busca resolver las limitaciones de espacio y energía observadas en la clase Mogami original. La plataforma incorpora 32 celdas del Sistema de Lanzamiento Vertical Mk 41, el doble de la configuración previa, con capacidad para emplear interceptores antiaéreos, misiles de ataque terrestre y torpedos ligeros.
La New FFM se vincula al programa naval australiano SEA 3000
La propuesta japonesa también se beneficia de su posible conexión con el ecosistema industrial del programa SEA 3000 de Australia. En agosto de 2025, Canberra adjudicó a Japón un contrato por 11 fragatas New FFM, con las primeras unidades construidas por Mitsubishi Heavy Industries y las restantes ensambladas en Australia Occidental.
Si Nueva Zelanda se incorpora a esa red regional de suministro y mantenimiento, podría reducir los costos de ciclo de vida asociados al reemplazo de sus fragatas clase Anzac, HMNZS Te Kaha y HMNZS Te Mana. La alternativa sería financiar una estructura de soporte independiente para una plataforma distinta.
El sistema de propulsión CODAG de la New FFM permite velocidades superiores a los 30 nudos. Esa capacidad, combinada con su autonomía, resulta relevante para patrullar la extensa zona económica exclusiva neozelandesa y sostener operaciones en el océano Austral.
El Tipo 31 británico sigue como principal alternativa
La decisión de Wellington no se limita a comparar capacidades técnicas. También definirá su modelo operativo para las próximas décadas. La opción japonesa apunta a una integración regional con Australia y Japón, con énfasis en tripulaciones reducidas y mayor capacidad de misiles.
El Tipo 31 británico de Babcock, en cambio, ofrece una plataforma centrada en la modularidad y en cadenas de suministro vinculadas a la industria naval del Reino Unido. Esa alternativa mantiene una lógica de adquisición más próxima a proveedores tradicionales, aunque sin la misma convergencia regional que plantea la New FFM.
La negociación prevista en Singapur permitirá medir el grado de alineamiento entre las prioridades de Japón, Australia y Nueva Zelanda. Para Wellington, la elección entre la New FFM y el Tipo 31 determinará no solo el reemplazo de sus fragatas Anzac, sino también el nivel de integración naval que asumirá en el Pacífico Sudoeste.