El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó expandir el control militar israelí en el sur del Líbano después de que las Fuerzas de Defensa de Israel capturaran el castillo de Beaufort, una posición estratégica vinculada durante décadas a la presencia israelí y a la actividad de Hezbolá en la zona.
Netanyahu ordenó ampliar el control militar en el sur del Líbano tras la captura del castillo de Beaufort, en una operación que Israel presenta como parte de su estrategia para alejar a Hezbolá de la frontera y proteger a las comunidades del norte.
La instrucción de adentrarse en territorio libanés fue difundida mediante un mensaje de video de la oficina del mandatario. Netanyahu calificó la toma de Beaufort como “un hito dramático” y sostuvo que representa un giro en la política aplicada por Israel frente a Hezbolá. Su directriz actual consiste en “profundizar y ampliar” el control sobre áreas que habían estado bajo dominio de la organización terrorista.
Israel profundiza sus operaciones contra Hezbolá

Las operaciones terrestres de las FDI avanzan en paralelo a un continuo bombardeo de cohetes y drones lanzados desde el Líbano contra el norte de Israel. Las hostilidades continúan pese al alto el fuego anunciado a mediados de abril, periodo durante el cual murieron trece israelíes. La baja más reciente se produjo anoche, cuando un soldado fue abatido por un dron de Hezbolá.
Netanyahu presentó la expansión militar como una respuesta directa a la amenaza persistente en la frontera norte. En su balance de la campaña, afirmó que Israel eliminó a 8.000 terroristas de Hezbolá desde el inicio de los ataques posteriores a la masacre de Hamás en octubre de 2023. De esa cifra, 3.000 murieron desde el comienzo de la guerra con Irán en junio pasado y otros 700 durante el último mes.
Beaufort vuelve al centro de la estrategia israelí

El castillo de Beaufort ya había ocupado un lugar central en la historia militar israelí en el Líbano. Las tropas israelíes capturaron el bastión en 1982, durante la Primera Guerra del Líbano, y permanecieron allí hasta el repliegue del año 2000. Netanyahu recordó que el complejo “se convirtió en un símbolo de la profunda división dentro de nuestra sociedad” durante un periodo en el que cientos de israelíes murieron.
El primer ministro contrastó esa experiencia con la operación actual. “Hoy hemos regresado a Beaufort de una forma diferente. Hemos regresado unidos, decididos y más fuertes que nunca”, declaró. Para Netanyahu, el retorno al área refleja un cambio de postura: Israel ya no actúa solo desde la contención, sino desde la iniciativa militar en varios frentes.
Zonas de seguridad más allá de la frontera

Netanyahu afirmó que Israel “superó la barrera del miedo” y que sus fuerzas actúan en Siria, Gaza y el Líbano. En ese marco, sostuvo que el país estableció zonas de seguridad más allá de sus fronteras para proteger a sus comunidades, especialmente en el norte, donde los ataques de Hezbolá con drones y cohetes mantienen bajo presión a las localidades israelíes.
El mensaje del mandatario apunta a consolidar una doctrina de defensa adelantada, con control operativo sobre áreas desde las cuales Hezbolá había dirigido ataques contra Israel. La toma de Beaufort queda así integrada en una campaña más amplia destinada a reducir la capacidad de la organización terrorista para operar cerca de Galilea y de las comunidades fronterizas.
Netanyahu advirtió que la campaña no terminará de inmediato y cerró su mensaje con una consigna de continuidad: “Llevará tiempo, pero completaremos la misión”. La captura de Beaufort marca un nuevo punto de inflexión en la ofensiva israelí contra Hezbolá y en la configuración militar del sur del Líbano.