Investigadores policiales analizan restos óseos hallados este miércoles en el kibutz Kfar Aza para determinar si pertenecen a una víctima del ataque terrorista.
Los residentes del asentamiento descubrieron los fragmentos óseos en el barrio de Dor Tzair, una zona que sufrió graves destrozos por la incursión de Hamás. Los familiares de Niral Zini, quien murió en la masacre, sospechan que los restos pertenecen al joven. Al respecto, el padre de la familia explicó: “El hermano de Niral encontró restos cerca de la casa; esperamos de todo corazón que sean los de Niral”.
Los investigadores policiales que acudieron al lugar recogieron las piezas para su posterior examen forense. El traslado de las evidencias apunta al Instituto Nacional de Medicina Forense de Abu Kabir, donde los especialistas realizarán las pruebas científicas pertinentes con el fin de determinar la identidad y el origen exacto de los restos.
Kfar Aza se convirtió en uno de los símbolos más dolorosos de las atrocidades del 7 de octubre, fecha en la que unos 250 terroristas de la organización terrorista Hamás irrumpieron en el kibutz. Los atacantes tomaron el control del lugar, incendiaron viviendas, ejercieron violencia sexual y ejecutaron a familias enteras en sus hogares. Aunque la pequeña brigada de guardia local ofreció resistencia, el ejército llegó con un retraso considerable y los combates se extendieron durante casi tres días.
En este ataque murieron 62 residentes del kibutz, incluidos cinco soldados y un agente del Shin Bet, además de otros 18 miembros de las fuerzas de seguridad. Asimismo, los terroristas secuestraron a 19 habitantes y los llevaron a Gaza. La comunidad, que albergaba a unos 900 residentes, registró daños especialmente graves en el sector conocido como “HaDor HaTzair”.