Según un estudio publicado ayer por el Centro de Investigación sobre el Antisemitismo (ARC) del Movimiento para Combatir el Antisemitismo, el algoritmo de recomendaciones de Instagram puede dirigir fácilmente a los usuarios desde contenido convencional de desarrollo personal hacia material antisemita virulento y propaganda nazi.
Para este proyecto, ARC utilizó dos cuentas con perfiles neutrales que seguían a creadores de contenido populares en los ámbitos del fitness y el bienestar, y participaron en tres sesiones diarias de 45 minutos en línea.
Sin ninguna acción intencional por parte de los usuarios, ambas cuentas comenzaron a recibir rápidamente contenido que promovía teorías conspirativas y discursos de odio explícitos. Al tercer día, el 31 % del contenido de la cuenta de bienestar y el 18 % del contenido de la cuenta de fitness consistían en antisemitismo explícito, según ARC. Durante esos tres días, el 32 % de los vídeos de bienestar y el 24 % de los vídeos de fitness contenían antisemitismo implícito o explícito.
El estudio identificó ciertos “puentes narrativos”, como la desconfianza hacia las industrias alimentaria y médica, que provocaron una escalada del contenido: desde material convencional hasta enfoques antisistema, luego contenido conspirativo, narrativas antisemitas codificadas y, finalmente, antisemitismo explícito.
“No hace falta buscar contenido antisemita para encontrarlo en Instagram”, afirmó Oliver Marks, investigador asociado de ARC. “Cuando las plataformas optimizan la interacción sin contar con medidas de seguridad suficientes, pueden terminar amplificando el odio ante una audiencia masiva”.