El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó ante la prensa que Washington no necesita un acuerdo con Irán para recuperar el uranio enriquecido del país, aunque sostuvo que, en cualquier caso, Estados Unidos no tiene obligación de hacerlo.
Trump descartó por ahora una operación terrestre en Irán para recuperar reservas de uranio enriquecido, pero aseguró que aún quiere retirar o eliminar ese material mediante un eventual acuerdo con Teherán.
Según explicó, al comienzo de la guerra evaluó enviar tropas estadounidenses para recuperar las reservas enterradas, pero decidió no autorizar esa operación por los riesgos y las posibles complicaciones. Trump dijo que no quería repetir una situación similar al intento fallido de Jimmy Carter de rescatar a los 52 empleados de la embajada estadounidense retenidos como rehenes por Irán en 1980.
Trump rechaza enviar tropas a Irán para recuperar el uranio

Trump sostuvo que un acuerdo con Irán permitiría retirar o eliminar el material nuclear, una posibilidad que Teherán ha rechazado. “Tal y como están las cosas ahora mismo, intervendremos en un futuro no muy lejano” para resolverlo mediante un acuerdo, declaró.
El mandatario aseguró que Estados Unidos podría actuar de inmediato si lo decidiera. “Podríamos conseguirlo ahora mismo. No creo que pudieran detenernos si quisiéramos, pero no hay razón para hacerlo. Está enterrado”, afirmó.
Trump añadió que el material se encuentra “muy seguro” bajo tierra y que Estados Unidos mantiene vigilancia sobre los tres emplazamientos. “Tenemos cámaras; todos los ángulos de esos tres emplazamientos están vigilados en todo momento. Si alguien fuera allí, veríamos exactamente lo que sucede y ampliaríamos un poco más la imagen”, dijo.
El presidente reconoció que el material es “muy difícil” de recuperar, pero insistió en que aún quiere obtenerlo. “No quiero hacerlo si estamos en conflicto. No quiero poner a los hombres en ese tipo de peligro”, señaló.
Un plan no aprobado para recoger el “polvo nuclear”

Por primera vez, Trump detalló un plan que, según afirmó, no aprobó y que habría enviado tropas estadounidenses a Irán para recoger lo que suele llamar el “polvo nuclear”. La operación, explicó, habría durado dos semanas o más y habría requerido el transporte aéreo de una gran cantidad de equipamiento.
“No quería verme en una situación en la que tuvieras…”, dijo antes de hacer una pausa. Luego comparó el escenario con una operación en Venezuela: “No es como en Venezuela, donde entras, estás allí unos minutos y te vas. Y todo el mundo te dice adiós mientras despegas”.
Trump afirmó que el caso iraní era distinto porque habría exigido una presencia prolongada sobre el terreno. “Esto es diferente. Hay que estar allí dos semanas. Se necesitaría un equipo enorme. Habría que transportar el equipo por vía aérea”, explicó.
El presidente dijo que, al inicio de la guerra, Washington consideró esa opción porque las autoridades iraníes no habrían estado preparadas para observar el movimiento de inmediato. “Hubo un momento, al principio, en el que pensamos en hacerlo, porque ellos no habrían estado mirando, pero se habrían enterado”, añadió.
Reservas iraníes y cambio en la postura de Washington

Antes de estas declaraciones, Trump había insistido en la necesidad de retirar o destruir las reservas iraníes de unos 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, un nivel muy próximo al necesario para fabricar armas.
Expertos nucleares también han instado a Estados Unidos a exigir la retirada de todo el uranio enriquecido por Irán a niveles más bajos, con el objetivo de dificultar aún más que Teherán pueda producir un arsenal de armas nucleares.
La aparente modificación de la postura de Trump sobre las reservas de uranio llega después de que cambiara su exigencia anterior de poner fin a todo el enriquecimiento iraní. El 15 de mayo afirmó que aceptaría una suspensión de 20 años del enriquecimiento de uranio. “Ya sabes, estás en una zona de guerra”, dijo.
Trump también afirmó que no quería reunirse con el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, aunque añadió que “sería un honor conocerlo”. Según el presidente, si Washington y Teherán alcanzaran un acuerdo, sería posible que ambos se reunieran.
“Si eso ocurriera… sería respetuoso”, añadió Trump. Sobre Jamenei, dijo además que “en algunos círculos tiene muy buena reputación, de hecho”.