El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán afirmó el domingo que los ataques nocturnos contra Israel, que incluyeron el lanzamiento de 10 misiles iraníes hacia el norte del país, fueron una “advertencia” ante posibles nuevas acciones israelíes.
El CGRI sostuvo que una nueva respuesta abarcaría a todos los objetivos estadounidenses e israelíes en la región si se repiten las “agresiones”. La declaración situó el ataque dentro de la confrontación abierta entre Irán e Israel y mantuvo esa condición como punto de partida para una escalada mayor.
Irán advirtió a Israel que cualquier repetición de las “agresiones” podría derivar en una respuesta regional más amplia contra objetivos israelíes y estadounidenses.
Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que detectaron ataques con misiles balísticos desde Irán contra el norte del país. Las sirenas sonaron en varias zonas del norte israelí, mientras los sistemas de defensa antiaérea actuaron contra los proyectiles.
La primera evaluación israelí indicó que dos misiles balísticos lanzados desde Irán fueron interceptados por las defensas antiaéreas. No se reportaron de inmediato impactos directos, heridos ni daños. Las FDI señalaron después que habían interceptado todos los misiles iraníes lanzados hasta ese momento contra Israel.
El frente libanés vuelve a entrar en la escalada

El ataque se produjo tras bombardeos israelíes en Dahiyeh, en el sur de Beirut, efectuados después de lanzamientos de Hezbolá contra el norte de Israel. La zona atacada es un bastión de Hezbolá, por lo que la secuencia incorporó de nuevo el frente libanés a la tensión entre Israel e Irán.
El comando militar central de Irán exigió a las FDI detener los ataques en el Líbano y no responder a los lanzamientos iraníes. El general Ali Abollahi, jefe del comando Khatam al-Anbiya, dijo: “Habíamos advertido previamente que si los crímenes en la zona de Dahiyeh de Beirut se ampliaban, atacaríamos objetivos en los territorios ocupados”.
El mensaje iraní elevó la presión sobre el Gobierno israelí, que vinculó los disparos desde el Líbano con la actividad de Hezbolá y con el respaldo de Teherán a sus aliados regionales. La advertencia del CGRI amplió el alcance de la amenaza al incluir objetivos estadounidenses e israelíes en la región.
Israel activa restricciones internas y prepara una respuesta

El Comando del Frente Interno israelí canceló las clases en todo el país y prohibió las actividades educativas. También limitó las concentraciones a 200 personas en espacios abiertos y 500 en espacios cerrados. Las autoridades pidieron a la población revisar el acceso a refugios y habitaciones protegidas.
El Ministerio de Transporte israelí informó que el espacio aéreo permanecía abierto durante los ataques con misiles balísticos contra el norte. La ministra Miri Regev mantuvo una evaluación con equipos técnicos del ministerio para revisar la situación operativa.
Altos funcionarios israelíes indicaron que Israel “responderá con fuerza” a los ataques iraníes. El primer ministro Benjamin Netanyahu y altos cargos de seguridad tenían previsto realizar una evaluación de la situación, aunque hasta ese momento no se había emitido una respuesta oficial completa del Gobierno israelí.