El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, defendió la respuesta militar de Israel contra objetivos en Irán después de que Teherán lanzara misiles balísticos contra territorio israelí. El pronunciamiento se produjo mientras Israel atacaba posiciones en el oeste y el centro de Irán, en medio de la presión del presidente estadounidense Donald Trump para actuar con moderación.
Leiter afirmó en X que Irán lanzó 11 misiles balísticos contra Israel y sostuvo que cada uno de esos proyectiles tiene capacidad para arrasar un barrio entero y causar cientos de muertes. “Ningún país que se precie en el mundo toleraría un ataque así, y tampoco lo hará Israel”, escribió el embajador.
Israel justificó sus ataques contra Irán al señalar que los misiles lanzados desde Teherán podían destruir barrios enteros y causar numerosas víctimas civiles.
El diplomático explicó que Israel estaba atacando bases iraníes de lanzamiento de misiles tierra-tierra e instalaciones de infraestructura no vinculadas con el sector energético. Con esa precisión, Leiter indicó que las operaciones israelíes evitaron golpear instalaciones energéticas iraníes.
La declaración convirtió a Leiter en una de las pocas voces oficiales israelíes que se pronunció públicamente sobre el intercambio de ataques iniciado entre Israel, Irán y sus aliados regionales. El primer ministro Benjamin Netanyahu se mantuvo prácticamente en silencio, pese a las presiones internas de rivales políticos y socios de coalición.
Leiter advierte a Hezbolá y responde a la presión de Trump

El embajador también se refirió al papel de Hezbolá en Líbano y afirmó que la población libanesa rechazó al representante de Irán en el país. En ese contexto, advirtió que, si Hezbolá dispara contra Israel, sus centros de mando en Dahiyeh recibirán un fuerte golpe.
Leiter sostuvo que ese frente “no tiene nada que ver con Irán” y amplió su crítica contra el régimen iraní, al que calificó de “maníaco”. Sus palabras buscaron presentar la respuesta israelí como una medida de defensa frente a ataques directos y amenazas procedentes de actores respaldados por Teherán.
La posición del embajador contrastó con la presión atribuida a Trump para evitar una escalada mayor. El presidente estadounidense afirmó en entrevistas telefónicas recientes que es él quien “toma las decisiones”, y no Netanyahu, en una señal de tensión política durante la crisis.
Netanyahu, sin embargo, habría decidido autorizar los ataques contra Irán pese al llamado estadounidense a la moderación. La operación israelí se centró en bases de lanzamiento de misiles tierra-tierra y en infraestructura no energética, según la explicación pública ofrecida por Leiter.
El intercambio de ataques elevó la presión sobre el gobierno israelí y sobre sus aliados, en especial Estados Unidos. Para Leiter, la cuestión central es que Israel no puede tolerar misiles capaces de destruir barrios enteros, independientemente de los llamados externos a contener la respuesta militar.