Una grave polémica sacude el mundo del fútbol tres días antes del Mundial. Un futbolista de la selección iraní está siendo acusado en las redes sociales de acosar e intentar seducir a una joven británica de tan solo 14 años, que se alojaba en un hotel de cinco estrellas junto a su familia. Al mismo tiempo, la selección también se encontraba allí preparándose para el Mundial.
Según el testimonio del padre de la familia, publicado ampliamente en el periódico británico “Daily Mail”, el incidente ocurrió cuando él y su pareja dejaron por un momento a sus dos hijas, de 14 y 10 años, en las tumbonas junto a la piscina del hotel, y se fueron juntos a hacer cola para comprar helados para la familia.
“Estábamos en la cola de los helados cuando sonó el teléfono de mi pareja”, recordó el padre, alarmado. “Al otro lado de la línea estaba mi hija, llorando desconsoladamente y en pánico absoluto. Nos suplicaba entre lágrimas que nos diéramos prisa y volviéramos inmediatamente a la zona de la piscina”.
Cuando los padres regresaron corriendo a la piscina, encontraron a su hija muy alterada. La joven contó que el conocido jugador se le había acercado. Con la inocente emoción de conocer a un deportista famoso, le pidió que se hiciera un selfi con ella como recuerdo. Pero, según el testimonio de la familia, el jugador se aprovechó de la situación: le quitó el móvil de las manos, entró en la aplicación de Instagram, tecleó los datos de su cuenta personal y se envió un mensaje a sí mismo desde el perfil de ella.
El incidente se volvió aún más inquietante a medida que avanzaba la conversación. El jugador le preguntó a la joven su edad y, aun después de que ella le respondiera claramente que solo tenía 14 años, no desistió. Según el testimonio, comenzó a halagarla de forma descarada e inapropiada, la llamó “sexy” y le pidió un abrazo. Cuando la niña se negó, el futbolista siguió insistiendo y le propuso que lo acompañara detrás de una valla o un arbusto cercano, “un lugar donde nadie pueda vernos”. La niña, aterrorizada, se repuso y le dijo que su padre estaba en camino de vuelta al lugar, y solo entonces el futbolista se retiró y se alejó al otro lado de la piscina.
En la noticia original del “Daily Mail” no se publicó oficialmente el nombre del jugador ni el de la selección por motivos legales, y los rostros de los jugadores en las fotos difundidas fueron completamente difuminados. Sin embargo, esto no impidió que los usuarios de las redes sociales intentaran desentrañar el misterio. En la red se afirmó que se trataba de un jugador de la selección de Irán, tras identificar supuestamente el logotipo del fabricante oficial de la indumentaria de la selección iraní en los uniformes de entrenamiento de los jugadores que aparecían en las fotos publicadas en el artículo.
Al mismo tiempo, se supo que no se trataba de un caso aislado. La pareja del padre habló con otra madre británica que se encuentra allí, y esta le contó que su hija de 15 años también había recibido comentarios y acercamientos inapropiados por parte del mismo futbolista en los últimos días. La familia intentó convencer a la segunda madre de que presentaran juntas una denuncia oficial ante la policía local en Turquía, pero ella se negó, presa de la desesperación, alegando que “no se sacaría nada en claro frente a un jugador famoso”.