La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos acusó a miembros de Hamás y a unidades policiales de Gaza de golpear, mutilar y ejecutar públicamente a decenas de palestinos durante la guerra contra Israel.
El informe documentó cientos de castigos extrajudiciales en la Franja de Gaza y señaló que muchas de esas acciones fueron difundidas durante o después de su ejecución para sembrar miedo entre la población civil.
La ONU considera crímenes de guerra las ejecuciones, mutilaciones y palizas atribuidas a agentes vinculados a Hamás y a fuerzas policiales de Gaza contra palestinos acusados sin proceso judicial.
El documento describe ejecuciones, disparos en las rodillas, fracturas de huesos con tubos metálicos o ladrillos de cemento y palizas. Los autores presentaron esos actos como castigos por supuesta colaboración con Israel, saqueo de ayuda humanitaria, robo, delitos relacionados con drogas o afiliación con rivales internos.
La comisión atribuyó a agentes afiliados a Hamás y a fuerzas policiales la participación en casi una cuarta parte de los 249 casos documentados entre agosto de 2024 y enero de 2026. En ese periodo se registraron 108 muertes, aunque la investigación también incluyó hechos adjudicados a otros grupos armados.
Castigos sin orden judicial en la Franja de Gaza
Según la ONU, las sanciones no fueron ordenadas por tribunales ni por jueces. Fueron ejecutadas por el ala militar de Hamás y por unidades policiales, en un contexto de debilitamiento del control interno durante la guerra en Gaza.
Entre las víctimas hubo activistas contrarios a Hamás, integrantes de clanes y miembros de grupos armados respaldados por Israel que aparecieron en zonas donde la organización perdió capacidad de control. En el conflicto murieron cerca de 73.000 palestinos, según el Ministerio de Sanidad del territorio, dirigido por Hamás.
El informe cita ejecuciones grabadas en video. Una de ellas ocurrió en septiembre de 2025 frente al Hospital Shifa, donde tres hombres con los ojos vendados fueron baleados por hombres enmascarados ante una multitud.
Un mes después, otros ocho hombres fueron arrastrados hasta una plaza pública de la ciudad de Gaza y fusilados. Según el documento, ambos grupos fueron acusados de ser espías, traidores y colaboradores.
La ONU señala asesinato y violaciones del derecho internacional
La comisión concluyó que esos hechos constituyen el crimen de guerra de asesinato y una violación del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos.
El informe también sostuvo que las acciones vulneraron el derecho a la vida, el derecho a la libertad y a la seguridad, y el derecho a un juicio justo. Los representantes de Hamás no responden a las preguntas sobre las acusaciones incluidas en el documento.
Además de las ejecuciones, la ONU registró palizas y actos de humillación pública contra personas acusadas de robo, tráfico de drogas o venta ilegal de tabaco. Entre los afectados hubo niños.
El documento incluyó también críticas a la violencia ejercida por judíos que residen en Judea y Samaria. Según el informe, esa violencia sirve como medio para aplicar una política estatal israelí orientada al afianzamiento de los asentamientos, la anexión de territorio palestino y el desplazamiento de palestinos de sus tierras.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel no responde a las preguntas sobre esas acusaciones.