La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, calificó este lunes en París como una “buena noticia” el acuerdo de alto el fuego alcanzado con Irán, en particular por la posibilidad de que permita la reapertura del estrecho de Ormuz, paso clave para el transporte mundial de energía.
“Si esta noticia se ve confirmada por los acontecimientos de los próximos días y la firma de un memorando de entendimiento… es una buena noticia. No podemos sino acogerla con satisfacción”, declaró Lagarde a la emisora France Culture.
Lagarde valoró el acuerdo con Irán como una señal positiva por su posible impacto sobre el estrecho de Ormuz, el petróleo y las presiones energéticas que afectan a la economía europea.
La jefa del BCE señaló que el proceso no está cerrado y vinculó esa cautela al programa nuclear iraní. “Aún no hemos llegado al final de la historia”, afirmó. Añadió que “toda la cuestión del enriquecimiento de uranio sigue pendiente de debate, acuerdo y conclusión en forma de un acuerdo”.
Funcionarios de Estados Unidos e Irán indicaron que ambos países alcanzaron un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. El pacto dejó el futuro del programa nuclear de Teherán para negociaciones posteriores y prevé la firma de un memorando de entendimiento en los próximos días.
El petróleo baja tras el anuncio sobre Ormuz

El anuncio tuvo efecto inmediato en los mercados de energía. El crudo Brent cayó más de 4 % y llegó a niveles cercanos a los 83 dólares por barril, después de que los operadores incorporaron la posibilidad de una reapertura de Ormuz y una reducción del riesgo sobre los suministros.
La reacción también se reflejó en los activos europeos. El índice Stoxx 600 alcanzó un máximo histórico, con un alza cercana a 1 %, mientras el descenso del precio del petróleo redujo parte de las expectativas sobre nuevas subidas de tasas del BCE vinculadas a presiones energéticas en la zona euro.
La caída del Brent reforzó el alivio inicial en los mercados, aunque el alcance económico del acuerdo dependerá de la confirmación política del memorando, de la seguridad marítima en el estrecho y del desarrollo de las conversaciones sobre el programa nuclear iraní.
El BCE mantiene cautela ante la inflación

El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, advirtió que la reapertura del estrecho no implicaría un alivio inmediato para la inflación de la zona euro. Indicó que la normalización de los suministros de petróleo puede requerir meses y que el retiro de medidas fiscales de apoyo a los consumidores podría añadir presión sobre los precios.
Los mercados monetarios aún asignaban probabilidad a otra subida de un cuarto de punto del BCE antes de fin de año, aunque redujeron las expectativas frente a la semana anterior. La próxima reunión de política monetaria del banco central tendrá lugar en julio.
El mensaje de Lagarde combinó satisfacción por el avance diplomático con prudencia sobre sus efectos económicos. Para el BCE, la evolución de Ormuz, el precio del petróleo y el expediente nuclear iraní seguirán como variables centrales en la lectura de inflación y política monetaria.