El astillero Sevmash colocó la quilla del Murmansk, submarino nuclear de ataque de la clase Yasen-M, como parte del programa con el que la Armada rusa busca renovar su componente de submarinos multipropósito de propulsión nuclear.
La nueva unidad será la novena de este tipo en entrar en construcción. El proyecto refuerza la transición rusa hacia una flota de ataque nuclear basada en submarinos más recientes, con capacidad para emplear misiles de crucero modernos contra blancos navales y terrestres.
El Murmansk será la novena unidad Yasen-M y forma parte del plan ruso para sustituir submarinos de ataque más antiguos por plataformas nucleares con misiles Kalibr, Oniks y Zircon.
La flota rusa dispone actualmente de cinco submarinos de las clases Yasen y Yasen-M, mientras otros cuatro se encuentran en distintas fases de construcción. El comandante en jefe de la Armada, almirante Aleksandr Moiseyev, afirmó en marzo que Rusia prevé operar, en un plazo de diez años, una fuerza de submarinos de ataque nucleares basada exclusivamente en estas clases.
Los Yasen-M están diseñados para misiones contra buques de superficie, submarinos y objetivos terrestres. Su armamento incluye misiles Kalibr, Oniks y Zircon, además de armas submarinas, lo que les permite operar como plataformas de ataque de largo alcance y como activos de guerra naval.
Misiles Zircon, Kalibr y Oniks para la flota submarina rusa

La incorporación del misil hipersónico 3M22 Zircon, prevista en estas unidades a partir de 2025, amplía la capacidad rusa de ataque contra objetivos navales de alto valor y blancos terrestres a larga distancia. Esta integración aumenta la relevancia de los Yasen-M dentro de la modernización naval rusa.
El diseño también conserva compatibilidad con los misiles Kalibr y Oniks. En conjunto, estos sistemas permiten combinar ataques de precisión contra tierra, misiones antibuque y operaciones de disuasión convencional desde plataformas sumergidas de propulsión nuclear.
La clase Yasen-M incorpora medidas de reducción de firma acústica, como maquinaria instalada sobre plataformas aisladas, mejoras en el sistema de propulsión y revestimientos anecoicos. Con un desplazamiento aproximado de 14.000 toneladas, estos submarinos cuentan con espacio para una suite de sensores amplia, incluido un sonar esférico de proa de gran tamaño.
El Murmansk acelera el reemplazo de los Oscar II

El programa Yasen-M está llamado a sustituir progresivamente a los submarinos de la clase Oscar II, cinco de los cuales permanecen en servicio. Esas unidades, incorporadas entre 1990 y 1996, desplazan unas 19.400 toneladas y presentan mayores costes de mantenimiento.
La transición permitirá a la Armada rusa concentrar su flota de ataque nuclear en diseños más recientes. La construcción del Murmansk confirma la continuidad de ese proceso y refuerza el peso de Sevmash como principal constructor naval militar de Rusia.
Con la novena unidad en construcción, la Armada rusa avanza hacia una estructura de submarinos multipropósito más homogénea, compatible con misiles de crucero modernos y orientada a operaciones de largo alcance en escenarios navales estratégicos.