El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó este jueves que las tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel no se retirarán del sur del Líbano y mantendrán allí una zona de seguridad mientras lo requieran las necesidades de seguridad de Israel.
La declaración se produjo en medio de la presión de Estados Unidos e Irán tras la firma del memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, un documento del que Israel no es signatario y que incluye el fin de las hostilidades en el Líbano como parte de un marco inicial para cerrar la guerra regional.
Netanyahu aseguró que Israel mantendrá tropas en el sur del Líbano mientras persistan necesidades de seguridad, pese a la presión diplomática vinculada al acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
“Restableceremos la seguridad y la prosperidad en las localidades del norte”, dijo Netanyahu durante una ceremonia oficial vinculada con la Ruta 60, una carretera que recorre de norte a sur desde Nazaret hasta Beersheba y atraviesa Judea y Samaria.
“Para ello es necesario mantener la zona de seguridad en el sur del Líbano; es necesario que no nos marchemos de allí mientras las necesidades de seguridad de Israel así lo exijan”, añadió el primer ministro.
El memorando firmado por Estados Unidos e Irán impone el fin de las hostilidades en el Líbano como parte de un periodo de 60 días de negociaciones sobre el acuerdo final. Netanyahu sostuvo esta semana que la decisión corresponde a Donald Trump y que Israel mantiene sus propios intereses de seguridad, en primer lugar frente a la amenaza nuclear iraní.
Israel negocia con Washington la continuidad del despliegue

Un alto funcionario israelí cercano a Netanyahu afirmó que Jerusalén mantiene “negociaciones tenaces” con Washington sobre la continuidad del despliegue militar israelí en el sur del Líbano. El funcionario añadió que Israel no tiene intención de abandonar sus posiciones.
Las FDI publicaron después un mapa actualizado de su zona de seguridad en el sur del Líbano y afirmaron que no se retirarán del área en esta fase. La línea de despliegue se extiende de este a oeste hasta 10 kilómetros dentro de territorio libanés.
El ejército indicó que sus soldados seguirán en la zona “para eliminar amenazas y fortalecer la defensa de los residentes del norte de Israel”. La permanencia militar busca impedir que Hezbolá vuelva a establecer posiciones próximas a la frontera y mantener una franja de separación operativa.
Hezbolá disparó varios cohetes contra tropas israelíes en el sur del Líbano este jueves, sin causar heridos, de acuerdo con las FDI. Algunos proyectiles fueron interceptados y otros cayeron cerca de las fuerzas desplegadas en la zona.
Trump y Vance presionan por contener la escalada en Líbano

El presidente estadounidense Donald Trump criticó esta semana la actuación israelí contra Hezbolá en el Líbano. “Israel combate a Hezbolá desde hace demasiado tiempo y demasiada gente está muriendo”, dijo. También afirmó que Netanyahu es “un buen hombre” que a veces “se entusiasma un poco demasiado”.
El vicepresidente estadounidense JD Vance dijo este jueves que Hezbolá debe dejar de disparar contra Israel y que Israel no debe “volverse loco” en el Líbano. En otra comparecencia, afirmó que Israel tiene derecho a defenderse, pero debe “respetar este proceso de paz”.
Vance calificó de “inaceptables” los ataques israelíes de gran intensidad en Beirut con víctimas civiles. Sus declaraciones reflejan el intento de Washington de sostener el marco negociador con Irán sin permitir que el frente libanés vuelva a desbordarse.
Estados Unidos emitió además nuevas sanciones de “contraterrorismo” contra personas y entidades vinculadas con Hezbolá. La medida acompaña la presión diplomática para frenar los ataques del grupo terrorista y limitar su capacidad financiera.
La posición de Netanyahu mantiene el sur del Líbano como uno de los principales puntos de fricción entre las exigencias de seguridad israelíes y el proceso diplomático impulsado por Washington. Para Israel, la retirada dependerá de la eliminación de amenazas contra las comunidades del norte y de la capacidad de impedir que Hezbolá recupere presencia militar en la frontera.
Con el memorando entre Estados Unidos e Irán en marcha, el despliegue israelí en territorio libanés queda ligado a una negociación regional más amplia. Netanyahu insiste en que Israel no abandonará la zona de seguridad mientras las FDI consideren que su presencia resulta necesaria para proteger el norte del país.