El ministro de Hacienda de Israel, Bezalel Smotrich, afirmó este fin de semana que Israel permanecerá durante años en la zona de seguridad que mantiene dentro del Líbano y que no se retirará aunque Estados Unidos exija una salida.
En una entrevista con el periódico Makor Rishon, Smotrich sostuvo que no espera una exigencia explícita de Washington porque las autoridades estadounidenses “entienden cuáles son nuestras líneas rojas”. Al ser consultado sobre si las Fuerzas de Defensa de Israel permanecerán en el Líbano durante años, respondió afirmativamente y vinculó esa posición con las negociaciones presupuestarias del área de defensa.
Israel mantendrá su presencia en el sur del Líbano según Smotrich, hasta que Hezbolá se desarme y también después, bajo el argumento de que el país necesita fronteras defendibles.
“Sí, y lo digo como alguien que actualmente negocia la gestión del presupuesto de defensa para la próxima década”, declaró el ministro, al presentar la permanencia militar como una decisión de largo plazo y no como una medida temporal.
Smotrich afirmó que Israel debe establecer puestos militares y bases completas en la zona de seguridad. Según dijo, la retirada no ocurrirá mientras Hezbolá conserve sus capacidades armadas, pero tampoco quedaría garantizada después de un eventual desarme del grupo, debido a la necesidad israelí de mantener líneas defensivas sólidas.
El ministro también cuestionó la frontera fijada por el Acuerdo Sykes-Picot de 1916, al sostener que es ilógica y que no tomó en cuenta la topografía del terreno. Añadió que, hasta que Hezbolá se desarme, Israel no se retirará de la zona.
La posición del gobierno de Netanyahu sobre el sur del Líbano

Smotrich atribuyó esa postura al primer ministro Benjamin Netanyahu, al ministro de Defensa Israel Katz y a sí mismo, y afirmó que el gobierno está decidido a mantenerla. Con esa declaración, la presencia israelí en el sur del Líbano queda vinculada a una definición política del Ejecutivo y no solo a una necesidad operativa de las FDI.
El pronunciamiento se produce en paralelo a los contactos diplomáticos de Estados Unidos sobre Irán y el Líbano. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, dijo que Washington busca avances tanto sobre la cuestión nuclear iraní como sobre el alto el fuego en territorio libanés.
Israel no participó en el memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán y se opuso a que un alto el fuego en el Líbano quedara incorporado al acuerdo. Esa posición refleja la preocupación israelí por cualquier marco diplomático que pueda limitar su margen de acción frente a Hezbolá.
En los últimos días, Vance también cuestionó críticas formuladas desde el ala derecha del gobierno israelí al entendimiento entre Washington y Teherán. Smotrich y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, habían sostenido que Israel no debía quedar limitado por ese marco.
La declaración de Smotrich refuerza la idea de que la zona de seguridad en el Líbano ocupa un lugar central en la estrategia israelí frente a Hezbolá, al mismo tiempo que introduce un posible punto de tensión con Washington si las negociaciones regionales avanzan hacia exigencias de retirada.