El Pentágono solicitó desviar fondos de partidas presupuestarias del E-2D Hawkeye de la Armada y de cuentas clasificadas de la Fuerza Aérea para financiar un plan de gasto de $1.550 millones destinado al programa E-7 Wedgetail en el ejercicio fiscal 2027, según enmiendas presupuestarias presentadas al Congreso la semana pasada.
Sin embargo, la solicitud no establece un plan a largo plazo para la plataforma aerotransportada de alerta temprana, mando y gestión de combate, destinada a sustituir al E-3 AWACS.
El Pentágono busca reasignar $1.550 millones desde fondos del E-2D Hawkeye y cuentas clasificadas de la Fuerza Aérea para sostener el programa E-7 Wedgetail en 2027.
El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, comunicó en mayo a la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que se preparaba una enmienda presupuestaria “en torno a los $1.500 millones”.
Ahora, en una carta del 17 de junio dirigida al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, la Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca indicó de dónde procederían esos fondos: $651 millones de la partida de “Adquisición de aeronaves” de la Armada y $899 millones de la partida de “Otras adquisiciones” de la Fuerza Aérea.
En conjunto, la reasignación suma $1.550 millones para el programa Wedgetail.
Un portavoz de la Fuerza Aérea no ofreció más detalles sobre los fondos del servicio y declaró a Air & Space Forces Magazine que “el proceso presupuestario requiere una evaluación de la financiación y el establecimiento de prioridades entre las partidas presupuestarias”.
Fondos clasificados y recorte al E-2D Hawkeye

Sin embargo, un informe que acompaña al proyecto de ley de gastos para 2027 de la subcomisión de Defensa de la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes indicó que la Fuerza Aérea transferiría fondos “del Programa Especial de Actualización en Otras Adquisiciones de la Fuerza Aérea”.
Esa partida abarca Programas de Acceso Especial clasificados, entre los proyectos más sensibles del servicio. Los $899 millones que se transferirían representan el 17,6 % de esa cuenta.
Los otros $651 millones procederían del programa E-2D Hawkeye de la Armada. El E-2D cumple una función de gestión de combate aerotransportada en un formato más pequeño que el E-3 AWACS. Este avión turbohélice está diseñado para defender al grupo de ataque del portaaviones y puede recibir reabastecimiento en vuelo.
Sin embargo, carece del alcance, la tripulación y la capacidad completa de plataformas de mayor tamaño como el AWACS y el E-7.
Hace un año, el Pentágono propuso poner fin al programa E-7 y utilizar E-2D adicionales como solución provisional, a la espera de que maduraran las capacidades espaciales de seguimiento de objetivos móviles.
La Armada había solicitado $2.080 millones para adquirir seis E-2D en 2027.
No obstante, los responsables presupuestarios de la Cámara de Representantes cuestionaron el recorte del E-2D y añadieron de nuevo $651 millones para restablecer las compras previstas por la Armada.
“Si bien la comisión respalda plenamente el programa E-7 y la reasignación de fondos, también ha restablecido el programa E-2D a seis aviones para el ejercicio fiscal 2027”, afirma el informe.
“La comisión comprende la necesidad operativa de la plataforma E-2D, el carácter complementario de los modelos E-2D y E-7, y considera que se necesitan más aviones, y no menos, para apoyar a nuestras fuerzas armadas ahora y en el futuro”, añade.
El futuro del programa Wedgetail sigue sin definirse

Los $1.550 millones destinados al E-7 no financiarían aeronaves adicionales. Su objetivo es garantizar la continuidad de los trabajos en dos prototipos y cinco aeronaves iniciales de ingeniería, fabricación y desarrollo, conocidas como EMD, que ya habían sido contratadas previamente.
Según un portavoz de Boeing, los fuselajes de los 737 destinados a los dos prototipos se están modificando actualmente en el Reino Unido. Esas modificaciones incluyen la instalación del característico radar multifunción de barrido electrónico del Wedgetail, montado en una estructura oblonga sobre la parte superior del avión.
El radar tiene un alcance superior a los 400 kilómetros. No está claro si ya comenzaron los trabajos en las cinco aeronaves EMD adicionales.
Más allá de esos siete aviones, el futuro del programa sigue siendo incierto. La Fuerza Aérea tenía previsto inicialmente adquirir 26 E-7, pero el Pentágono intentó recortar el proyecto antes de reactivar posteriormente la iniciativa.
Los legisladores de la Cámara de Representantes siguen preocupados por la falta de detalles sobre el programa.
“Se ordena al secretario de la Fuerza Aérea que informe a las subcomisiones de Asignaciones de Defensa de la Cámara de Representantes y del Senado, coincidiendo con la presentación de la solicitud presupuestaria del presidente para el ejercicio fiscal 2028, sobre la estrategia completa de adquisición del E-7, incluyendo la cantidad necesaria, las necesidades de financiación a lo largo del programa de defensa para los próximos años, y los calendarios de desarrollo y producción”, afirma el informe.