La retirada de una parte de los aviones cisterna estadounidenses estacionados en el aeropuerto Ben Gurión no ha eliminado el riesgo de cancelaciones masivas durante el verano. Aunque Estados Unidos ya empezó a trasladar algunas de esas aeronaves, la falta de plazas disponibles para aviones comerciales sigue comprometiendo la capacidad operativa de la principal puerta aérea internacional de Israel y podría afectar a unos 100.000 pasajeros en plena temporada alta.
La advertencia fue formulada por Sharon Kedmi, directora de la Autoridad de Aeropuertos de Israel, en una carta urgente enviada esta semana a la ministra de Transporte, Miri Regev. Kedmi señaló que, si en los próximos días no se evacúan más aeronaves estadounidenses, la Autoridad de Aeropuertos deberá comunicar a las aerolíneas israelíes que se preparen para cancelaciones importantes durante el periodo vacacional, que comienza el 1 de julio y se extiende hasta agosto.
Ben Gurión mantiene presión operativa por la presencia de aviones cisterna estadounidenses, pese al traslado parcial de aeronaves, y las autoridades advierten sobre posibles cancelaciones en verano.
El problema se originó por la presencia prolongada de unos 75 aviones cisterna y de carga estadounidenses en Ben Gurión. Esas aeronaves fueron desplegadas como parte del refuerzo militar de Estados Unidos en la región antes de la guerra de EE. UU. e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero, conflicto que también provocó el cierre del espacio aéreo israelí.
Desde entonces, el aeropuerto opera con una presión adicional sobre su infraestructura. La ocupación de posiciones por aviones militares redujo el espacio disponible para la aviación civil y afectó parte de las operaciones de las compañías israelíes. A petición de Israel, unos 20 aviones cisterna estadounidenses fueron retirados en los últimos días, según fuentes de las autoridades aeronáuticas locales.
Regev había exigido que unas 30 aeronaves estadounidenses fueran reubicadas fuera del aeropuerto, ya sea en instalaciones situadas fuera de Israel o en bases de la Fuerza Aérea israelí.
La falta de posiciones amenaza la operación de julio y agosto

La urgencia aumenta con la llegada de julio. En la actualidad, más de 65.000 pasajeros transitan cada día por Ben Gurión. Con el inicio de las vacaciones de verano, la demanda de vuelos civiles crecerá de forma considerable, y las previsiones sitúan el tráfico diario entre 70.000 y 100.000 pasajeros durante agosto. La Autoridad de Aeropuertos advirtió que, con las condiciones actuales, el aeropuerto no podrá absorber ese volumen por falta de plazas de estacionamiento.
Tras el traslado parcial de aeronaves estadounidenses, Ben Gurión dispone de 65 de las 99 posiciones reservadas para aviones civiles de pasajeros. Para julio, la operación prevista exige al menos 80 plazas disponibles. Para agosto, según Kedmi, será necesario liberar la totalidad de las 99 posiciones destinadas a la aviación comercial.
El Ministerio de Transporte afirmó que los responsables del área, encabezados por Regev, mantienen conversaciones intensas para retirar al menos otros 15 aviones de reabastecimiento estadounidenses del recinto aeroportuario.
La congestión afecta directamente a El Al, Arkia e Israir, las tres aerolíneas israelíes que sostienen buena parte de la conectividad aérea del país. Las autoridades aeronáuticas locales también advirtieron que la falta de capacidad podría retrasar el regreso de compañías extranjeras y elevar las tarifas aéreas.
El regreso de aerolíneas extranjeras sigue limitado

La recuperación del tráfico internacional hacia Israel sigue siendo limitada. Desde el anuncio del frágil alto el fuego a principios de abril, la reapertura de Ben Gurión al tráfico civil regular y el acuerdo que se perfila desde la semana pasada entre Irán y EE. UU. para poner fin a la guerra, solo unas pocas aerolíneas extranjeras han retomado sus vuelos hacia Tel Aviv, y lo han hecho con capacidad restringida. A finales de mayo, la aerolínea húngara de bajo coste Wizz Air volvió a operar en Ben Gurión tras una pausa de tres meses.
El grupo Lufthansa, integrado por Lufthansa, SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines y Eurowings, empezó a restablecer gradualmente sus servicios hacia y desde Israel a partir de junio. Austrian Airlines retomó sus vuelos con Tel Aviv el 1 de junio. Otras compañías del grupo prevén regresar el 1 de julio, mientras que Eurowings tiene previsto hacerlo a mediados de julio.
Air Europa también planea restablecer la ruta Madrid-Tel Aviv el 29 de junio.
En cambio, varias grandes aerolíneas europeas, entre ellas Air France, mantuvieron suspendidos sus vuelos hacia y desde Israel durante junio. British Airways canceló sus operaciones hasta octubre, mientras que las compañías estadounidenses, incluida Delta, aplazaron su regreso hasta septiembre.