El demostrador no tripulado X-65, desarrollado por Aurora Flight Sciences para la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de Estados Unidos, dio un nuevo paso en su montaje con la instalación de sus alas triangulares. La empresa informó el 23 de junio de 2026 que la aeronave, de 7.000 libras, ya cuenta con esas superficies, un elemento central de su configuración experimental de control activo del flujo.
El X-65 forma parte del programa CRANE de la DARPA, sigla de “Control of Revolutionary Aircraft with Novel Effectors”. Este programa, iniciado en 2020 y actualmente en fase 3, busca demostrar una forma distinta de controlar una aeronave. En lugar de depender de alerones, elevadores y timón, el sistema utiliza tubos, válvulas y chorros de aire a presión para modificar el comportamiento aerodinámico de la plataforma.
Aurora instaló las alas triangulares del X-65 como parte del avance de montaje del demostrador no tripulado de DARPA, diseñado para probar el control activo del flujo mediante chorros de aire a presión.
La apuesta técnica del programa es sustituir superficies móviles convencionales por efectores de control activo del flujo, conocidos como AFC. Si el concepto funciona según lo previsto, podría reducir peso, simplificar la arquitectura mecánica, mejorar la eficiencia aerodinámica y abrir una vía para futuras aeronaves con menos componentes móviles. La campaña de vuelos del X-65 está prevista para 2027 y servirá para validar el concepto antes de una posible aplicación en aeronaves de tamaño real.
Las imágenes publicadas antes por Aurora, el 24 de febrero y el 2 de abril, mostraban el fuselaje terminado tras su fabricación en las instalaciones de la compañía en Virginia Occidental. En aquellas fotografías se veía una estructura desnuda y vacía, muy próxima a las representaciones conceptuales divulgadas hasta entonces. Las nuevas imágenes aportan más información sobre la integración de los elementos vinculados al AFC, sobre todo en las alas.
Integración del fuselaje y las alas del X-65

El fuselaje aparece con la mayoría de sus paneles retirados, lo que permite observar cableado y componentes internos ya instalados. Esa configuración coincide con lo anticipado por Aurora, que había indicado que integraría en el fuselaje la electrónica y los elementos asociados al sistema de control activo del flujo.
En las fotografías también se aprecia que las raíces del ala de estribor ya están instaladas. El ala de babor se encuentra casi completa y solo parece faltar el segmento exterior con menor ángulo de flecha, conforme a las imágenes conceptuales conocidas. Las colas inclinadas no aparecen instaladas, por lo que probablemente siguen en fabricación o serán añadidas durante los próximos meses.
Aurora había descrito el X-65 como una aeronave diseñada específicamente para probar y demostrar el control activo del flujo. El demostrador tendrá una envergadura de 30 pies, un peso bruto de 7.000 libras y una velocidad prevista de Mach 0,7.
“El sistema AFC suministra aire a presión a catorce efectores AFC integrados en todas las superficies de vuelo”, explicó la empresa. En videos gráficos difundidos por Aurora se observaban las boquillas de esos efectores en los bordes de salida de las alas y en las colas inclinadas.
Distribución de aire y sensores visibles en la estructura
Uno de los elementos más visibles, tanto en las nuevas imágenes como en las representaciones en corte, es un sistema de distribución de aire que recorre el larguero en la zona donde normalmente se ubican las uniones del ala. Esa red interna resulta esencial para alimentar los efectores distribuidos por la estructura.

En informes anteriores también se había observado la presencia de tres sondas de datos de vuelo, o tubos de Pitot, en las distintas representaciones del X-65. La imagen frontal del fuselaje publicada en febrero mostraba tres aberturas en la línea de quilla, que podrían corresponder a esas sondas.
Otra abertura de mayor tamaño, ubicada en la sección delantera del morro, tendría una función distinta. Según un video conceptual de Aurora publicado en 2024, esa zona alojará un intercambiador de calor destinado a alimentar la unidad de potencia auxiliar montada en la parte frontal. El escape de esa APU se ubica sobre la línea superior del fuselaje.
Alas modulares y control activo del flujo
La configuración triangular de las alas no responde solo a una elección geométrica. Aurora explicó con anterioridad que ese diseño permite probar varios ángulos de flecha. La aeronave tiene una arquitectura modular, con alas exteriores sustituibles y efectores AFC intercambiables, lo que permitirá realizar futuras pruebas con diseños adicionales de control activo del flujo.
Los videos publicados por la compañía muestran que las toberas de los efectores AFC se encuentran en los bordes de salida de las alas delanteras, las alas traseras y las secciones inclinadas. Al activarse en distintas combinaciones, estas toberas permiten simular efectos equivalentes a los producidos por diferentes configuraciones de flecha y superficies de control.
En una aeronave convencional, el control de vuelo exige superficies móviles conectadas a sistemas mecánicos, hidráulicos o fly-by-wire, cada uno con actuadores, articulaciones y mecanismos específicos. El concepto del X-65 reemplaza esos elementos por chorros de aire que alteran el flujo sobre las superficies de vuelo y generan momentos de balanceo, cabeceo y guiñada.

El AFC no elimina los principios físicos del control aerodinámico, pero cambia la forma de aplicarlos. En vez de mover una superficie para modificar el flujo, el sistema modifica directamente el comportamiento del flujo mediante aire a presión. La DARPA considera que esta aproximación podría representar un avance en los sistemas de control de vuelo al reducir la dependencia de superficies móviles.
La selección de Aurora para continuar el programa desde la fase 2 hacia etapas posteriores fue anunciada por la DARPA el 17 de enero de 2023. La agencia atribuyó esa decisión a las innovaciones de la empresa en configuraciones de aeronaves, sistemas autónomos, tecnologías de propulsión y procesos de fabricación.
Ni Aurora ni la DARPA han anunciado qué motor propulsará el X-65. Es probable que la planta motriz también proporcione parte del aire necesario para alimentar el sistema AFC, aunque ese punto no ha sido confirmado públicamente.
Con la instalación de las alas, el X-65 se acerca a una fase más avanzada de integración antes de su campaña de ensayos. Si las pruebas de 2027 validan el control activo del flujo en una aeronave de estas dimensiones, el programa CRANE podría influir en el diseño de futuras plataformas militares, en especial aquellas que busquen menor complejidad mecánica, mejor eficiencia y mayor libertad de configuración aerodinámica.