El primer ministro Benjamin Netanyahu arremetió contra las presuntas posiciones de seguridad del exjefe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Gadi Eisenkot, y sostuvo que su rival electoral, cuya popularidad va en aumento, habría actuado con demasiada cautela política para ordenar operaciones clave que, según él, modificaron el escenario militar frente a Hamás en Gaza y Hezbolá en el Líbano.
Durante su rueda de prensa, al ser consultado sobre las recientes críticas de Eisenkot a su gestión del frente libanés, Netanyahu afirmó que el líder del partido Yashar y sus aliados políticos se habían opuesto a varias decisiones centrales adoptadas durante la guerra. Entre ellas mencionó la entrada de las FDI en Rafah, la toma del Corredor Filadelfia a lo largo de la frontera entre Gaza y Egipto, y la ampliación de las operaciones contra Hezbolá en el Líbano.
“Recuerdo lo que dijo Gadi Eisenkot, y lo que dijeron otros, cuando aún estábamos en Gaza… Dijeron que debíamos detenernos mientras aún estábamos en Jan Yunis. Que no entrásemos en Rafah. Que no tomásemos el control del Corredor Filadelfia. Dijeron que simplemente debíamos llegar a un acuerdo, sacar a los rehenes y abandonar Gaza —abandonar toda Gaza—. Y que luego, dos o tres años más tarde, podríamos volver a ello”, declaró.
Netanyahu sostuvo que, de haber seguido ese consejo, “todo Hamás” y los altos cargos que Israel mató durante la guerra “seguirían allí, seguirían vivos, seguirían al mando”.
Según el primer ministro, esa línea también habría impedido a las Fuerzas de Defensa de Israel ampliar sus operaciones contra Hezbolá en el Líbano, como hicieron a finales de 2024, casi un año después de que el grupo terrorista libanés empezara a atacar a Israel en apoyo de Hamás.
“También significa que nunca habríamos entrado en el Líbano. No habríamos llevado a cabo la operación [del localizador de 2024]. No habríamos eliminado a [el antiguo líder de Hezbolá, Nassan] Nasrallah. No habríamos destruido el 90 % del arsenal de misiles de Hezbolá. Habríamos dejado todos los túneles terroristas de la Fuerza Radwan aquí mismo, en la frontera”, afirmó Netanyahu, quien añadió que tampoco se habrían producido las recientes ampliaciones de la zona de seguridad en el sur del Líbano.
“Así pues, desde la perspectiva reflejada por Gadi Eisenkot y sus colegas, lo que esencialmente querían era que nos quedáramos sin nada”, afirmó. “Hoy controlamos casi el 70 % de la Franja de Gaza. Estamos acorralando a Hamás. Y mantenemos esta sólida zona de seguridad en el Líbano”.
Netanyahu acusó a Eisenkot de no haber estado dispuesto a adoptar una postura militar más agresiva en esos frentes con el fin de “preservar su futuro político”.
“Creo que lo correcto es hacer todo lo que sea necesario para garantizar la seguridad de Israel y la del norte. La alternativa era dejar 150 000 cohetes y misiles en el Líbano”, dijo. Agregó que actualmente hay “kilómetros y kilómetros de túneles allí. Y hoy los estamos destruyendo. Así que estoy haciendo lo correcto”.