El Ministerio de Inmigración y Absorción elevó a 22.522 la cifra total de nuevos inmigrantes llegados a Israel en 2025, frente a los 21.900 anunciados de forma preliminar en diciembre, según un informe resumido sobre la inmigración de ese año.
De acuerdo con el ministerio, el dato es aproximadamente un tercio inferior al registrado en 2024, una caída vinculada a factores relacionados con la guerra entre Rusia y Ucrania y con los cambios en los patrones migratorios en el contexto de la guerra iniciada tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
La Oficina Central de Estadística había señalado anteriormente que más de 69.000 israelíes salieron del país en 2025. Esto implica que, pese a la revisión al alza del número de inmigrantes, Israel mantiene un saldo migratorio negativo por segundo año consecutivo.
Según el ministerio, alrededor de 8.500 inmigrantes procedieron de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Canadá, un 25 % más que el año anterior. Estos cuatro países, principales lugares de origen de los inmigrantes llegados desde países occidentales, concentran ahora el 38 % del total, frente al 25 % de 2024. La inmigración desde Francia aumentó un 51 %, hasta 3.360 personas, mientras que la procedente de Estados Unidos creció un 10 %, hasta 3.781.
En cambio, en 2025 llegaron unos 8.300 inmigrantes de origen ruso, lo que representa una disminución del 57 % respecto de 2024. Los demógrafos han señalado que tanto el fuerte aumento de la inmigración a Israel desde 2022 como su posterior descenso se explican en gran medida por la oleada procedente de Rusia y Ucrania al comienzo de esa guerra.
Durante 2025, un año en el que Israel libró múltiples guerras y el antisemitismo en el extranjero se mantuvo en niveles elevados, las tendencias migratorias apuntaron a un perfil más joven, con más inmigrantes solteros y un aumento de las personas de entre 18 y 35 años, señala el ministerio.
“El informe indica un cambio significativo en la naturaleza de la inmigración, con más inmigrantes procedentes de países occidentales, más jóvenes en edad de trabajar, más profesionales necesarios para la economía y más familias jóvenes que eligen establecer su hogar en Israel”, afirma el ministerio.