La socialista demócrata Melat Kiros venció el martes a la diputada federal Diana DeGette en las primarias para la Cámara de Representantes por Colorado, en un resultado inesperado que dio la victoria a una candidata sin experiencia previa en cargos electos frente a una legisladora con casi tres décadas en el puesto. El triunfo supone, además, un nuevo avance para los candidatos progresistas en el país.
Kiros se perfila ahora como parte de un bloque cada vez más amplio de socialistas democráticos y críticos firmes de Israel rumbo al Congreso.
La disputa entre Kiros y DeGette, celebrada en un distrito que incluye casi todo Denver, llegó una semana después de que una lista de progresistas se impusiera en las primarias demócratas de la ciudad de Nueva York, un resultado que reforzó el impulso de los sectores de izquierda que buscan ampliar sus victorias en todo el país.
Varios dirigentes y organizaciones judías de Colorado manifestaron preocupación por Kiros, criticada después de describir como “inevitable” el ataque de Hamás del 7 de octubre y de negarse a calificar como antisemita el atentado con bomba incendiaria de Boulder.
La candidata socialista democrática hizo de sus severas críticas a Israel y a la relación de ese país con Estados Unidos uno de los ejes de su campaña. Entre sus propuestas figuran un embargo total de armas a Israel y el fin de las subvenciones militares al Estado judío.
“No esperaremos para poner fin a la política del pasado, para sacar el gran capital de nuestra política y para rechazar a los comités de acción política (PAC) corporativos y al AIPAC”, afirmó Kiros entre vítores durante su discurso de victoria.
Kiros también sostuvo que “no esperaría” para enfrentarse a Donald Trump y abolir el ICE. “Y no, no esperaremos para poner fin al genocidio en Palestina”, declaró.
El Institute for Middle East Understanding Policy Project, un grupo de defensa propalestino, señaló en un comunicado que la llegada de Kiros al Congreso, “debido en gran parte a su defensa de los derechos de los palestinos, es una prueba fehaciente de lo mucho que ha cambiado el país en los últimos dos años”.
