El mando militar conjunto de Irán advierte de que todos los petroleros que transiten por el estrecho de Ormuz deberán utilizar las rutas autorizadas o afrontar una «respuesta contundente», lo que vuelve a agravar las tensiones en torno a una vía navegable crucial para el suministro energético internacional.
El estrecho, la angosta salida del Golfo Pérsico, se ha convertido en uno de los principales asuntos de las negociaciones destinadas a poner fin de forma definitiva a la guerra con Irán. La declaración del mando militar Khatam al-Anbiya, difundida por la televisión estatal iraní, se produjo después de que diplomáticos estadounidenses e iraníes se reunieran ayer con los mediadores en Qatar.
No está claro qué desencadenó la amenaza de Irán. Sin embargo, el Mando Central del ejército estadounidense emitió un comunicado sobre una reunión celebrada en Baréin con responsables de países de Oriente Medio, en el que afirmó que «los líderes subrayaron su compromiso común con la libre circulación del comercio a través del estrecho de Ormuz».
Esa parece haber sido la frase que enfureció a Irán, país que se prepara para el funeral del difunto líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, cuya ceremonia comenzará este fin de semana. Jamenei murió en los primeros momentos de la guerra, en febrero.
«Cualquier incumplimiento, desviación de la ruta designada o vulneración de los protocolos de navegación de la República Islámica de Irán en el estrecho de Ormuz provocará una respuesta inmediata y contundente por parte de las fuerzas armadas, lo que pondrá en peligro la seguridad de los buques infractores», afirma el comunicado iraní. También señala que la presencia continuada de aviones de combate estadounidenses sobre el estrecho «genera inseguridad en esta vía navegable y amenaza la seguridad regional».
«Cualquier intento de Estados Unidos de interferir en cuestiones de seguridad o cualquier acción que altere el orden en el estrecho de Ormuz se considerará una amenaza para la soberanía nacional de Irán y recibirá una respuesta rápida y decisiva», añade la advertencia iraní.