El clérigo chií ayatolá Jafar Sobhani encabezó una oración fúnebre en la Gran Mosalla de Teherán en memoria del difunto líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y de miembros de su familia.
A la ceremonia asistieron también los hijos de Jamenei, Masoud, Meysam y Mostafa, además del presidente de Irán, Masoud Pezeshkian; el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y el jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Ahmad Vahidi. Entre los presentes se encontraba asimismo Esmail Qaani, responsable de la Fuerza Quds, la unidad expedicionaria de la Guardia Revolucionaria.
El nuevo líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, otro de los hijos de Jamenei, no acudió a la ceremonia. Se cree que permanece en la clandestinidad después de haber resultado herido, según las informaciones disponibles, en el ataque aéreo que mató a su padre. Israel ha amenazado con matarlo también a él.