Altos mandos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y del Ejército libanés mantuvieron en los últimos días conversaciones de coordinación operativa con mediación de Estados Unidos, según un reportaje de Kan News. Las partes intentan acordar criterios para una “zona libre de Hezbolá” en el sur del Líbano.
El objetivo de este canal de coordinación es establecer un marco operativo compartido y reducir el riesgo de fricciones o malentendidos ante una retirada piloto israelí prevista de dos pueblos del sur libanés.
De acuerdo con el informe, los responsables de defensa israelíes consideran imprescindible fijar con claridad los parámetros de la zona antes de avanzar con la retirada. Las conversaciones se desarrollan en un contexto de preocupación persistente por la capacidad del Ejército libanés para ejercer un control efectivo sobre el área e impedir que Hezbolá recupere presencia allí.
Una fuente conocedora del asunto señaló que, por ahora, no hay presión de la parte libanesa para acelerar la retirada, cuyo inicio continúa previsto para las próximas semanas.
Dentro del mecanismo de coordinación en preparación, Israel habría entregado al Ejército libanés una lista de oficiales sospechosos, según Israel, de haber compartido anteriormente información de inteligencia con Hezbolá. Las autoridades israelíes reclaman que esos oficiales queden fuera del proceso de coordinación, con el fin de proteger información sensible y mantener la confianza entre ambos ejércitos.
El primer ministro Benjamin Netanyahu también encabezó una reunión de seguridad de alto nivel con altos cargos del ministerio de Defensa para examinar la situación en el frente norte. Una fuente israelí afirmó que la retirada de las zonas piloto aún no se ha completado porque Israel espera que tanto el Ejército libanés como el Mando Central de EE. UU. confirmen que las fuerzas libanesas están listas para desplegarse, asegurar las áreas designadas e impedir el regreso de Hezbolá.
Al mismo tiempo, la dirigencia política israelí sigue atenta a la evolución de los acontecimientos en Gaza y en Irán. Según el reporte, Netanyahu busca influir en los contactos en curso entre Estados Unidos e Irán, entre otras vías mediante una reunión prevista con el presidente estadounidense, Donald Trump. Aunque todavía no hay una fecha definitiva, la visita podría realizarse a finales de julio.