Rani Amrani, experto en Irán, se refirió ayer domingo, en una entrevista con Ido Tauber, a la ausencia del líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, en el funeral de su padre, y afirmó que se trata de una señal inusual que podría indicar su estado y el grado de desconcierto dentro del régimen iraní.
Amrani destacó que la ausencia de Mojtaba en el funeral podría apuntar a una de estas tres posibilidades: “O bien murió, o bien resultó gravemente herido, o bien tiene tanto miedo que no puede asistir al funeral”.
El experto añadió que el mero hecho de que el hijo de Jamenei no se dejara ver en un acto tan dramático pone de relieve la incapacidad del régimen, que, según dijo, “ni siquiera es capaz de proteger a su propio líder”.
Amrani se refirió también a las imágenes de llanto desconsolado de altos cargos del régimen y afirmó que se trata principalmente de un espectáculo propagandístico: “El llanto es más bien una exhibición o una farsa. No creo que al pueblo iraní le duela tanto la muerte del gran dictador que masacró a 50.000 personas”.
“Es una especie de espectáculo para demostrar que todavía tienen seguidores y que son fuertes, pero se llevarán una decepción”, añadió el experto. “En el funeral de Jomeini participaron diez millones de personas. En este caso, no creo que llegaran ni siquiera a los cientos de miles; quizá ni con la ayuda de la IA lo consiguieron”.
Amrani señaló además que el nivel de representación internacional en el acto también reflejaba la situación del régimen: “Los altos cargos de los países no acudieron. Salvo Pakistán, casi todos los países enviaron representantes de menor rango. Incluso al funeral de Raisi y al de Qasem Soleimani acudieron muchos más altos cargos que al de Jamenei”.