Jordania ha expresado un fuerte malestar por la persistente negativa de Israel a renovar el acuerdo sobre el agua firmado en 2021 entre ambos países vecinos, según informó la cadena pública Kan.
El tratado de paz suscrito en 1994 entre Israel y Jordania obliga a Jerusalén a entregar cada año 50 millones de metros cúbicos de agua a su vecino oriental. En 2021, bajo el Gobierno de Naftali Bennett y Yair Lapid, Israel aceptó duplicar el volumen de agua dulce suministrado a Jordania, uno de los países con mayor escasez hídrica del mundo.
Ese pacto de 2021 venció a finales de 2025 después de varias prórrogas. Según las informaciones citadas, Israel supeditó su renovación a que Jordania redujera el tono de su retórica hacia Israel y restableciera plenamente las relaciones diplomáticas.
Una fuente jordana cercana a la familia real declaró al medio: “La cuestión del agua es muy importante para nosotros y forma parte del tratado de paz”.
De acuerdo con medios israelíes, el rey Abdullah de Jordania rechazó en marzo varias solicitudes del primer ministro Benjamin Netanyahu para mantener una reunión. Según Kan, una de las condiciones planteadas por Abdullah para aceptar el encuentro era que se renovara el acuerdo sobre el agua.
