Varias explosiones sacudieron Damasco el martes, mientras el presidente de Francia se reunía con su homólogo sirio en una visita histórica. Al menos 18 personas resultaron heridas, informó el Ministerio del Interior de Siria.
Emmanuel Macron había ingresado al palacio presidencial para reunirse con el presidente sirio Ahmad al Sharaa cuando se produjeron las explosiones cerca del hotel Four Seasons, donde, según medios sirios, se alojaba el mandatario francés.
Explosiones en el centro de Damasco dejaron al menos 18 heridos durante la visita de Emmanuel Macron a Siria, mientras el presidente francés mantenía una reunión con Ahmad al Sharaa.
Un funcionario del Elíseo afirmó que Macron se encontraba a salvo y que su reunión con Sharaa continuaba. Macron es el primer líder occidental de peso que visita Siria desde la llegada de Sharaa al poder, y su visita se produce antes de que viaje a una cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. El funcionario habló bajo condición de anonimato para tratar información sobre el paradero y la seguridad de Macron.

En una publicación en su cuenta de X, Macron escribió: “Nada puede sofocar la aspiración de las mujeres y los hombres sirios a vivir en una Siria plenamente soberana, segura, pluralista y unida.
“Esta mañana me encontré con Siria en toda su diversidad. Vi dignidad, valentía y determinación. Mi visita continúa”, escribió.
El desafío político para Sharaa
Sin embargo, las explosiones representan un golpe para Sharaa, quien llegó al poder después de liderar una insurgencia que derrocó a Bashar al Assad en 2024.
Desde entonces, Sharaa ha intentado consolidar el control pleno del país, llevar estabilidad a una Siria devastada por la guerra, atraer a minorías escépticas ante su gobierno de orientación islamista y obtener el respaldo de gobiernos occidentales que recelaban de su pasado como líder del grupo Hayat Tahrir al Sham, anteriormente vinculado a Al Qaeda. Su gobierno ha prometido reformas políticas y económicas después de décadas de régimen autocrático.
Macron desempeñó un papel destacado en el impulso para que Europa y Estados Unidos levantaran la mayoría de las sanciones contra Siria. Llegó al país el lunes por la noche acompañado por una delegación económica y tiene previsto firmar memorandos de entendimiento con su homólogo, mientras el castigado país intenta atraer inversionistas que lo ayuden en la reconstrucción tras 14 años de guerra.
El Ministerio del Interior, en un comunicado difundido por medios estatales sirios, indicó que las dos explosiones en pleno centro de la capital fueron causadas por artefactos explosivos: uno colocado en un contenedor de basura y el otro en un automóvil estacionado. Añadió que cuatro de los heridos eran agentes de policía y que, por el momento, no se habían reportado muertes. Las autoridades investigan actualmente en el lugar del ataque.
Artefactos explosivos en el centro de la capital
Macron continues his visit in Syria despite explosions in Damascus. Good call pic.twitter.com/45HPsCxCqb
— Ragıp Soylu (@ragipsoylu) July 7, 2026
Desde la zona pudo verse una gran columna de humo. El área se encuentra en una calle concurrida de Damasco, cerca de la sede del Ministerio de Turismo y del Museo Nacional de Damasco.
Imágenes difundidas ampliamente en redes sociales mostraron una furgoneta y una motocicleta en llamas, además de manchas de sangre en la calle.
Ningún grupo reivindicó de inmediato la responsabilidad del ataque.
El embajador de Israel en Georgia, Walid Abu Haya, conocido por sus declaraciones directas, publicó en X un video de un automóvil en llamas y comentó: “Los mensajes son claros: los líderes occidentales no son bienvenidos en un país gobernado por bandas terroristas”.
“Los intentos de normalizar las relaciones con el régimen de Al Jolani están condenados al fracaso”, escribió, al usar el nombre de guerra que Sharaa empleaba durante su etapa en Al Qaeda.
El incidente se produce días después de que un artefacto explosivo detonara en una cafetería cercana al Palacio de Justicia de Damasco, ataque que dejó al menos 10 muertos y más de 20 heridos.
Aunque los nuevos gobernantes de Siria han tenido que enfrentar episodios de violencia entre distintos grupos del país mientras intentan imponer su autoridad, la capital se ha mantenido en gran medida en calma durante este período turbulento.
La guerra en Siria causó la muerte de casi medio millón de personas y desplazó a millones. La infraestructura del país está en ruinas y, aunque otros países y empresas han prometido grandes inversiones, Siria aún necesita cientos de miles de millones de dólares para reconstruirse y sacar a millones de personas de la pobreza.
Antes de llegar al palacio presidencial, Macron se reunió con integrantes de la sociedad civil siria, aunque su oficina no proporcionó detalles sobre sus identidades.