El Ministerio de Defensa de Dinamarca confirmó, en un anuncio difundido el 7 de julio de 2026, que la decisión provisional de adquirir dos aeronaves P-8A se tomó a partir de una recomendación del jefe de Defensa, el general Michael Hyldgaard. La comunicación se produjo al mismo tiempo que se conoció que Dinamarca se unirá a Finlandia, Noruega y Alemania en la compra conjunta de drones MQ-4C Triton, concebida como una capacidad de la OTAN orientada al Alto Norte.
La decisión probablemente tomó en consideración el elevado nivel de interoperabilidad entre el P-8 y el MQ-4C. En 2016 ya se había demostrado que tripulaciones del P-8 podían emplear un MQ-4C como plataforma sensora remota mediante un enlace de datos, y desde entonces esas capacidades han sido mejoradas. Como Alemania y Noruega, socios de Dinamarca, también son clientes del P-8, la integración del MQ-4C en ese conjunto abre posibilidades relevantes para operaciones combinadas entre plataformas tripuladas y no tripuladas, conocidas como MUM-T.
Dinamarca avanza hacia la compra de dos P-8A para reforzar sus capacidades de patrulla marítima, vigilancia e interoperabilidad en el Ártico y el Atlántico Norte.
Capacidad danesa de patrulla marítima y guerra antisubmarina
La capacidad danesa actual de patrulla marítima depende de una flota polivalente de aviones ejecutivos Challenger 604 modificados. Aunque son aeronaves muy versátiles, sus prestaciones están condicionadas por el alcance moderado de las adaptaciones incorporadas. Al no poder lanzar sonoboyas, no están en condiciones de participar en misiones de guerra antisubmarina, una función que ha ganado importancia ante la necesidad de proteger infraestructura submarina crítica. La ausencia de una bodega de carga útil también impide que ataquen por cuenta propia un blanco hostil o que desplieguen equipos de emergencia para salvar vidas durante operaciones de búsqueda y rescate.

“Debemos estar en condiciones de defender todas las partes del reino. Esto también se aplica al Ártico y a las zonas del Atlántico Norte. Además, tenemos una obligación con la OTAN de contribuir a la defensa colectiva, en particular respecto al cumplimiento de los objetivos de fuerza en materia de guerra antisubmarina. Con la adquisición de dos nuevos aviones P-8, reforzamos la capacidad de las Fuerzas Armadas para cumplir tareas de interceptación y vigilancia a muy larga distancia. Entre otras cosas, esto contribuirá a que podamos alcanzar una comprensión común de la situación aún mejor”, declaró el jefe de Defensa Hyldgaard.
El ministro de Defensa, Jeppe Bruus, afirmó por su parte: “En los últimos años, las Fuerzas Armadas danesas han reforzado su presencia militar con una estrecha participación del Naalakkersuisut de Groenlandia, y con aviones de patrulla marítima la capacidad de Dinamarca para hacer valer su soberanía y vigilar la región queda considerablemente fortalecida. Además, la adquisición es una señal clara de que tomamos en serio nuestra tarea común en la OTAN”.

Troels Lund Poulsen, antecesor de Bruus, había manifestado previamente su preferencia por cooperar con socios de la OTAN antes que comprar directamente aviones P-8. Poulsen, dirigente del partido Venstre, fue sustituido por Bruus el 3 de junio de 2026, después de las elecciones generales danesas de 2026. Venstre, que hasta entonces era socio menor de una coalición de gobierno encabezada por los socialdemócratas, pasó a la oposición tras la formación de una nueva alianza integrada por los socialdemócratas, la Izquierda Verde, los Moderados y el Partido Social Liberal Danés.
Hacia finales de 2025, Estados Unidos aprobó una posible venta militar extranjera a Dinamarca de hasta tres aviones P-8. Además, en agosto de 2025, la empresa danesa Terma firmó con Boeing un memorando de entendimiento centrado en el desarrollo y la provisión, dentro de Dinamarca, de instalaciones soberanas de mantenimiento, reparación y revisión para cualquier futura compra del P-8.
Groenlandia y la presión estadounidense sobre Dinamarca
Las antiguas y controvertidas exigencias del presidente estadounidense Donald Trump para que Dinamarca ceda a Estados Unidos la soberanía sobre Groenlandia volvieron a aparecer en los titulares mientras los líderes de la OTAN se reunían en Ankara para la cumbre anual de la alianza.
Trump sostuvo que Groenlandia “no es importante” para Dinamarca, pero sí “muy importante para Estados Unidos”. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, respondió rápidamente a esas declaraciones: “Escuché ayer al presidente de Estados Unidos y creo que, por desgracia, la posición estadounidense sobre este tema es muy clara. Nuestra posición es tan clara como lo ha sido siempre: Groenlandia, desde luego, no está en venta”.
“Estamos preparados para defender cada centímetro de la OTAN, incluido nuestro propio territorio”, dijo a los periodistas. “Una de las razones por las que construimos la OTAN hace muchísimos años es que, si algo le ocurre a uno de nosotros, todos deben apoyarse mutuamente”.

Durante más de un año, Dinamarca y sus aliados europeos han incrementado la frecuencia y la entidad de sus despliegues militares en Groenlandia, con el objetivo de reforzar el argumento de que la isla está suficientemente defendida, tanto frente a Estados Unidos como frente a Rusia y China, países que Trump ha citado como justificación de su interés en el territorio.
Funcionarios daneses han señalado en repetidas ocasiones que Dinamarca, como ha ocurrido durante décadas, está preparada y capacitada para cooperar con Estados Unidos para reforzar la seguridad de Groenlandia, y que no es necesaria una transferencia de soberanía para garantizar su defensa.