Un proyectil estadounidense cayó este jueves en el perímetro de la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, de acuerdo con el vicegobernador de la provincia, citado por medios estatales.
El funcionario dijo que varios puntos de Bushehr fueron alcanzados por ataques de Estados Unidos, incluida una zona cercana a la planta nuclear. Sin embargo, no precisó si hubo daños dentro de la instalación ni informó sobre posibles víctimas.
La central de Bushehr, ubicada en la costa del golfo Pérsico, es la principal planta nuclear de Irán destinada a la generación de electricidad. En meses anteriores, el Organismo Internacional de Energía Atómica había registrado reportes iraníes sobre proyectiles que cayeron dentro del complejo o en sus alrededores, con base en avisos emitidos por la autoridad reguladora nuclear del país.
El ataque se produjo en medio de una nueva fase de tensión entre Estados Unidos e Irán. En las últimas horas, fuerzas estadounidenses atacaron objetivos iraníes tras una serie de incidentes contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, según el Comando Central de Estados Unidos. Esa autoridad militar identificó tres embarcaciones afectadas: el M/T Al Rekayyat, con bandera de las Islas Marshall; el M/T Wedyan, de bandera saudí, y el M/T Cyprus Prosperity, de bandera liberiana.
Irán respondió con ataques contra infraestructura militar estadounidense en países del Golfo, entre ellos Kuwait, Qatar y Baréin. Reportes de última hora mencionaron impactos o intentos de ataque contra sistemas Patriot, antenas satelitales y depósitos de combustible vinculados con fuerzas estadounidenses en la región.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el miércoles que el acuerdo provisional con Irán estaba “over” y defendió los ataques como una represalia por los incidentes contra buques en Ormuz. Más tarde, afirmó que no esperaba una guerra a gran escala, aunque advirtió que habría una respuesta más fuerte si se registraban nuevos ataques.
La escalada tuvo un efecto inmediato en los mercados energéticos. El Brent subió este jueves 0,68%, hasta $78,55 por barril, mientras que el West Texas Intermediate avanzó 0,53%, hasta $73,91, en un contexto de incertidumbre por el tránsito en el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de crudo y gas natural licuado.
