Francia combate un incendio “impredecible” en las inmediaciones de Burdeos, mientras España advierte de que se aproximan “horas difíciles” en su propia lucha contra el fuego. En ambos países, más de 325.000 personas han sido evacuadas de las zonas amenazadas.
Los incendios forestales llevan varios días fuera de control en el suroeste francés y en el centro de España, cerca de Madrid. Se encuentran entre los peores registrados por ambos países en tiempos de paz.
En Francia, el gran incendio ha originado un “pirocumulonimbo” sin precedentes, según la Federación Nacional de Bomberos de Francia (FNSPF). Se trata de una enorme nube de fuego difícil de contener, capaz de generar sus propios vientos y acumular relámpagos que desencadenan nuevos focos.
“Es un escenario de David contra Goliat. La idea es que, en algún momento, encontraremos un punto débil y atacaremos allí”, afirmó Eric Brocardi, portavoz de la FNSPF.
La oficina del presidente Emmanuel Macron informó de que el mandatario convocó para la mañana del lunes una reunión del gabinete de crisis con el fin de analizar la respuesta a los incendios.
En España, las autoridades se mostraron optimistas ante los primeros avances para controlar algunos de los fuegos. Sin embargo, durante el fin de semana tuvieron que hacer frente a un nuevo frente cerca de la ciudad costera oriental de Valencia, que obligó a evacuar a 15.000 personas.










